Su discreta pero elegante fachada no hace presagiar lo que nos encontramos en el interior. Una explosión de colores, el tintineo del agua al caer y aromas exhuberantes de antaño nos retrotrae a la Sevilla andalusí del Reino taifas de Al-mutamid, excelso poeta que heredó de su padre las posesiones más extensas de Al-Andalus, que abarcaba desde Lusitania hasta las fronteras del Reino de Granada, y que fue el mecenas de los más afamados médicos, músicos, poetas, matemáticos, científicos, arquitectos de la baja edad media: Averroes, Ziriab, Abenamar, Ibn Firnas, Ibn Hazm..., que dan nombre a las habitaciones del hotel.
Su estructura arquitectónica, basada en la recuperación de materiales artesanales que se utilizaban en la Sevilla andalusí, gira en torno al patio mudejar central, alrededor del cual se disponen las diferentes estancias: recepción, abacería, sala, desayunador, y sus 15 habitaciones, cada una decorada de forma distinta y con estructura diferente y que dan mucha importancia a los baños, todos estucados y con bañeras y duchas de obra.
La decoración, el agua de su fuente, los aromas y el sabor de las tapas sevillanas y mozárabes de la abacería, nos transmiten un clima de tranquilidad, relax, placer y descanso que contrarresta el stress que provoca la ciudad.
El huesped se siente transportado a la época histórica más esplendorosa de la ciudad, en la que Sevilla (Isbiliyya) aglutinaba el saber, las artes y la ciencia de Occidente, y también de Oriente, favorecida por la flexibilidad de la administración andalusí que facilitaba el encuentro entre las tres culturas judía, musulmana y cristiana.
Desde su terraza, inspirada en los exhuberantes jardines árabes, se puede degustar un suculento desayuno o disfrutar de un té a la menta en vistosos veladores de mosaico, a la vista del Antiguo Hospital de las 5 Llagas, hoy sede del Parlamento de Andalucía, y de sus jardines, así como del entorno monumental del animado y tradicional barrio de la Macarena
Los nombres de las habitaciones, plasmados en cerámica de Fez, y el logo del hotel están dibujados por el cotizado pintor sevillano Ben Yessef, símbolo actual de la mezcla de culturas.
Por último, una sorpresa: toda la decoración, vajilla, faroles, cristalería, cabeceros, telas, grifería, lavabos, cortinas, cuadros, materiales y hasta las camas con dosel y cabeceros, pueden ser adquiridos por los huéspedes y así, llevarse un trocito de Al-Andalus a su casa.
C/ Bécquer, 9 - Sevilla - Sevilla
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