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La Costa de Almería

Almería es una de las ocho provincias andaluzas. Situada en el extremo oriental de esta Comunidad Autónoma, se caracteriza por un clima seco y cálido, hecho que da lugar a que en Almería exista uno de los pocos desiertos de toda España. No obstante, la magia del lugar hace que sea posible disfrutar también de la playa, con calas únicas y paisajes espectaculares. Para sacar el máximo partido a todo ello, Almería dispone de una gran oferta de hoteles y apartamentos en los que poder alojarse.

Los hoteles y apartamentos de esta provincia se adaptan a todos los gustos y a todos los bolsillos, con un rango de precios que va desde lo más económico hasta lo más exclusivo. La playa es, en realidad, el principal reclamo para aquellos que visitan la zona, y no es de extrañar teniendo en consideración que aquí se sitúa el Cabo de Gata, un Parque Natural de increíble belleza y donde es posible disfrutar de la naturaleza en estado puro. No obstante, aunque con una oferta más reducida, también es posible acceder a hoteles y apartamentos situados en la montaña, en donde la calma y la tranquilidad serán los más fieles acompañantes.

Es precisamente a unos 30 kilómetros hacia el interior donde encontramos una de las atracciones más atrayentes, el parque temático Oasys, al que se puede acudir para completar un día de playa. En este parque hay una parte usada como zoológico, mientras que otra recrea un pueblo del lejano oeste. Además, es interesante pensar que en Almería, y más concretamente en este lugar, se grabaron varias de las películas del oeste más exitosas de Hollywood. Por ello el parque temático Oasys es también conocido como "Mini Hollywood".

Lo cierto es que Almería es un lugar de contrastes, de playa y desierto, de sol y mar, de tradición y cultura. Reservar una habitación en alguno de sus hoteles o apartamentos será sólo el primer paso para disfrutar de unas vacaciones sorprendentes. Para completarlas, sólo hay que saborear su gastronomía típica, recorrer algunos de sus pueblos más representativos o conocer el carácter afable y amistoso de su gente.