Puntuación basada en 4 valoraciones
Este hotel de nueve plantas, construido en el año 1987, cuenta con un total de 257 habitaciones, 1 de ellas individual y 256 dobles. El hotel cuenta con un hall de entrada con cinco ascensores y área de recepción abierta las 24 horas que le ofrece servicio de caja fuerte y de cambio de divisa. En el hotel hay tiendas, una peluquería, un bar, un pub y un restaurante climatizado y con zona para no fumadores. Asimismo, el hotel pone a su disposición una terminal de Internet y un servicio de habitaciones, de lavandería y de atención médica, así como un club y un parque infantiles.
Este elegante hotel está en una zona tranquila y apacible de Nerja, separado por el paseo marítimo de la Playa de la Torrecilla, de arena gorda, y a un par de minutos andando del centro de la localidad. El hotel está a los pies de las montañas de Sierra Almijara. Al lado del hotel hay bares, restaurantes y tiendas. El centro de Nerja está a unos 800 metros. A 30 metros hay una parada de autobús. El aeropuerto está a 65 kilómetros de distancia.

El hotel cuenta con piscina cubierta, piscina con bar, tumbonas y sombrillas y servicio de masajes. En cuanto a deportes, podrá jugar al ping-pong y al billar y, abonando tasas, al tenis. Hay actividades de entretenimiento por la noche varias veces a la semana. A petición del huésped hay servicio de canguro. Tanto el desayuno como la cena se ofrecen en forma de bufet. El cliente también puede encargar comida dietética y platos especiales. Tiene la posibilidad de reservar a media pensión.

Las confortables habitaciones disponen de baño con secador de pelo, teléfono de línea directa, TV vía satélite o por cable, radio, minibar, moqueta, aire acondicionado, calefacción central, caja fuerte y balcón o terraza.
Habitaciones con mobiliario muy antiguo. Parecen de un hotel de 3 estrellas en lugar de 4. Lo único de 4 estrellas es su precio (bueno, casi de 5!!!). Por ejemplo la ducha tenía la típica cortina cutre en lugar de mampara.
Nos cobraron una consumición del milibar que no habíamos tomado.
Estupendo hotel, magnífico trato por parte del personal. Se echa en falta más variedad en el buffet (sobre todo, desayuno), pero la calidad es muy alta. Las vistas desde la habitación son magníficas. El único detalle "negativo", por poner algo, es que no tiene tarjetas metálicas, y hay que dejar la llave en recepción cada vez que se sale.