Calle De Santa Elena 6 - Gijón - 33201 - Asturias - España - - Ver mapa
Puntuación basada en 41 valoraciones
El casco antiguo, la vieja zona marinera, es el corazón turístico de Gijón. Y es precisamente aquí, a dos pasos de la maravillosa playa de San Lorenzo, donde se alza el Hotel Celuisma Pathos, un alojamiento pequeño y sencillo perfecto para adentrarse en el ambiente cantábrico de la ciudad asturiana. La decoración del hotel –renovado en el año 2000– es un homenaje al siglo XX y a los personajes que pasaron a la historia durante esos años –las habitaciones están bautizadas con sus nombres–. Pinturas, ilustraciones y fotografías salpican cada rincón del Hotel Celuisma Pathos: habitaciones, salones, recepción… En total, el establecimiento dispone de 59 habitaciones, cómodas y sencillas, tanto en decoración como en mobiliario. Completa su carta de servicios con recepción 24 horas, sala de televisión, aparcamiento, sala de reuniones, desayuno continental y cafetería-restaurante con menús. En definitiva, el Hotel Celuisma Pathos se dibuja como un establecimiento funcional desde el que acceder fácilmente a los lugares más interesantes de la ciudad de Gijón, tanto a la oferta patrimonial y cultura –cerca de la plaza Mayor, el Ayuntamiento, la iglesia de San Pedro y el paseo Marítimo de la playa de San Lorenzo–, como a la comercial y gastronómica –alrededor del hotel hay una amplia oferta de restaurantes y sidrerías–. Gijón ofrece al turista un sinfín de atractivos. En el barrio de Cimadevilla se encuentran la mayor parte de los monumentos: el Palacio de Revillagigedo, la Colegiata de San Juan Bautista, las capillas de La Soledad y Los Remedios, y la Casa Natal de Jovellanos actual sede del Museo de Gijón. Frente al mar, en la parte más alta, en una ubicación mágica, se puede admirar la escultura levantada por Chillida, Elogio del Horizonte. Saliendo de esta zona, el catálogo de patrimonio arquitectónico de Gijón es largo y va desde pequeñas iglesias románicas –como San Andrés de Ceares y San Juan de Fano–, hasta edificios modernistas –es el caso de los palacios de San Andrés de Cornellana o el de Bauer–. La oferta cultural más completa es la que se ofrece desde la Universidad Laboral de Gijón. Localizada a las afueras de la ciudad, es el universitario espacio en continuo movimiento, que acoge exposiciones, representaciones y todo tipo de manifestaciones culturales. A todo esto, hay que sumar –evidentemente- una atractiva oferta gastronómica, con sidrerías aquí y allá, dispuestas a dejar un buen sabor de boca en los visitantes, y una divertida oferta nocturna.
El Hotel Celuisma Pathos está situado en una de las calles principales del casco antiguo de Gijón, cerca de todo –a unos 50 metros está la playa–. El acceso es sencillo pues, una vez en la ciudad, hay que seguir las indicaciones al Ayuntamiento. A las estaciones de tren y autobús se puede ir andando pues están a menos de 1 kilómetro.

Por las mañanas se le ofrece desayuno bufet. A la hora del almuerzo y de la cena podrá elegir un menú. Bebidas incluidas.

Las acogedoras habitaciones disponen de baño alicatado, secador de pelo, teléfono de línea directa y conexión a Internet. También cuentan con minibar-nevera, calefacción central y caja fuerte de alquiler.
Ubicación excelente muy céntrico.
Parking el hotel no tiene y x la zona resulta casi imposible y todo es zona de pago.
Malisimo, no lo recomiendo para nada, cutre, sucio y ruidoso, lo único bueno que tiene es la ubicación. No tiene parking y los públicos son bastante caros. El día que llegamos nos dieron una habitación en la que ya habia gente dentro y fué bastante violento, no volveré a repetir.
La gente del hotel, sin contar los de la cafeteria, muy secos.
La ubicacion es envidiable.
Estuve 9 dias, muy bonito gijón.
El hotel es bastante ruidoso, pero que le vamos a hacer.
Para repetir.
En realidad, este hotel se asemeja mucho a una pensión sin muchas pretensiones. Y me supongo que fuera de temporada turística no tendrá mucha ocupación. Lo cierto es, que la habitación que nos asignaron era más bien un "zulo" claustrofóbico, y por lo tanto nunca mas volveremos por allí.