Arenilllas y Santiuste, el lugar en el que el mar bufa

Normalmente el viajero elegirá para acercarse a la naturaleza el mejor de los tiempos –atmosféricos- posibles. Sin embargo, para conocer, el paraje llamado Los bufones de Arenillas, en las proximidades de Puertas de Vidiago (Asturias), lo mejor será optar por una jornada en el que el mar bata con fuerza en los acantilados. Y es que, el accidente geográfico llamado genéricamente bufones son grietas y chimeneas abiertas en la costa y conectadas con simas marinas por las que el agua del mar penetra a presión, formando surtidores de agua pulverizada visible desde el exterior. O sea, que para poder gozar de los bufones en general, y de los de Arenillas y Santiuste en particular, lo mejor será elegir jornada de fuerte marejada… siempre que se tome la precaución de ver los bufones desde una distancia prudencial, puesto que, si hay mucho viento y uno se acerca demasiado, uno corre el peligro de caer dentro de los agujeros. Y es que el fenómeno periódico de las mareas, es el responsable de la expulsión de chorros de aire a presión y agua pulverizada que producen los característicos bufidos que dan el nombre a estos elementos. Y ya se sabe que con el mar no se juega… sobretodo cuando está enrabietado.

Declarados Monumento Natural por el Gobierno del Principado de Asturias, los Bufones de Arenillas y Santiuste recorren un tramo de 1,2 kilómetros de costa, desde la desembocadura del río Purón hasta el pozo de la Salmoria, en la que se sitúan unos doce bufones de muy distinto tamaño. Unos interesantes y bien informados carteles informativos ubicarán al viajero en este lugar. Ah…se llaman bufones por que por ellos bufa el mar… como seguro el viajero ya había averiguado.