Jaime Del Amo, S/n - Suances - 39340 - Cantabria - España - - Ver mapa
Puntuación basada en 28 valoraciones

La oferta era buena pero para ser un hotel de 3 estrellas me decepciono. Según se llega al hotel hay escalones para subir las escaleras.
El desayuno solo hay bolleria y zumos de bote. Yo encantada pero hay personas que no comen bolleria. El cafe era agua manchada.
Las habitaciones estaban bien y con un gran balcón pero se escuchaba todo. Cuando leí los comentarios de otras personas pensaba que era exageración pero se escuchaba todo: si dabas la luz, al abrir cualquier grifo, las conversaciones e incluso cada vez que se iba al servicio.
No es un hotel de tres estrellas es un hostal con buen precio que solo recomiendo si quieres pagar poco en comparación a otros hoteles. Nosotros estuvimos en la tercer planta y el wifi gratis solo llega a la primera y segunda regular. Podría decir más pero me hace falta folios. Suerte con los inquilinos de al lado y que no haya niños porque no se duerme.
El desyuno un poco pobre.
Un hotel recomendable. Está en el pueblo, un poco separado de la playa, pero la relación calidad precio y la amabilidad del personal hacen que sea una opción a tener muy en cuenta.
Chambre familiale très spacieuse.
Bon accueil.
Las paredes parecen de papel, se oye todo, y el desayuno poca variedad, por lo demás está bien.
No hay absolutamente nada de intimidad, se oye todo (hasta cuando enciendes la luz), y si abres la ventana te ven todos.
En el desayuno no hay mucha variedad pero suficiente. Resto ninguna queja.
Gracias por vuestra simpatia!!.
Hotel aceptable en calidad precio. Difícil de encontrar, está detrás de la carretera principal en suances. La habitación algo sucia. El baño cecesita reforma. El desayuno normalito. Algunas habitaciones con buena vista al mar. Quizá repita.
Las instalaciones, el servicio que presta no se corresponde con un hotel de tres estrellas. Pedimos un café a las nueve de la noche y nos han dicho que no disponian de dicho servicio. En la habitación uno de los focos no tenía luz, y la cisterna funcionaba fatal. Eramos dos personas y la habitación tenía cuatro camas, mas bien daba la sensación de ser un pabellon.
Precioso hotel, y los dueños, muy profesionales, un placer y un descanso.