Barcelona, esa ciudad moderna

Barcelona es quizá la ciudad de España más conocida fuera de nuestras fronteras y no es de extrañar porque la Ciudad Condal tiene tanto encanto que es capaz de atraer a viajeros de todo tipo. Desde los que buscan el lujo más exclusivo y las últimas tendencias a los mochileros que quieren conocer las obras de Antonio Gaudí o callejear por los callejones estrechos de distritos como Ciutat Vella o el Rabal. Desde familias que quieren disfrutar de una pequeña escapada a parejas que se entregan a un fin de semana romántico.

Barcelona es un poliedro con tantas aristas que son imposibles de plasmar con tinta electrónica. Eso sí, hay una serie de lugares que a nosotros nos encantan y que hemos querido compartir con vosotros en esta pequeña guía de la capital de Cataluña.

Indispensables de Barcelona

Sin haber visitado Barcelona, muchos podrán nombrar tres o cuatro sitios que la definen. Estos enclaves son los puntos de interés que más viajeros atraen y que suelen estar llenos durante todos los meses del año. Así que os recomendamos que vayáis con tiempo para poder conocerlos bien y no perder demasiado tiempo en filas.

Las Ramblas

El paseo de Las Ramblas une la Plaza Cataluña con la Estatua de Colón frente al Mar Mediterráneo. Esta calle hay que patearla de arriba a abajo y de abajo arriba. Sorprende la cantidad de kioskos que aún siguen abiertos a pesar de la crisis de los periódicos y revistas. Pero además a lo largo de su trayecto encontraréis monumentos y edificios a resaltar como la Fuente de Canaletas (lugar de celebración de las victorias del FC Barcelona), el Teatro del Liceu o el mosaico de azulejos de Joan Miró (hay que estar atentos porque igual pasáis sobre él sin daros cuenta), entre otros. Igualmente, en un lateral os llamará la atención una zona con una gran aglomeración en la parte derecha. Es el Mercado de la Boquería, un antiguo centro de abastos que a día de hoy ofrece la posibilidad de comprar y comer allí. Durante el paseo os iréis encontrando con numerosos espectáculos que van desde estatuas humanas a caricaturistas, sin olvidar a bailarines de break dance. Un consejo es que cuidéis vuestras pertenencias, ya que esta zona es un área de actuación de los carteristas.

La Plaza Real

Esta plaza porticada está muy cerca de Las Ramblas. Cuando entréis parecerá que el tiempo se detiene. Siempre tiene vida, sea de día o de noche. Para observar su belleza es mejor que vayáis durante el día, aunque si vais cuando el sol ya se ha retirado podréis ver encendidas las farolas que diseñó el mismísimo Gaudí. La plaza se construyó a mediados del siglo XIX y si os fijáis bien, pero que muy bien, os daréis cuenta que tiene forma trapezoidal. No obstante su arquitecto, Daniel Molina, jugó con el espacio dándole una imagen de plaza cuadrada. No os perdáis la fuente de las Tres Gracias.

La Catedral de Barcelona

Enclavada en el Barrio Gótico, la Catedral de Barcelona impresiona por su tamaño. Es un ejemplo del gótico catalán que se puede observar también en otras iglesias de la ciudad como Santa María del Pi (imprescindible), la Catedral de Santa María del Mar (conocida popularmente como La Catedral del Mar) o la Basílica de los santos Justo y Pastor. La Catedral se puede visitar y tiene varios espacios en los que merece pasar por ellos. Uno es el claustro en el que encontraréis unos residentes que no esperaréis. Otros son la Cripta de Santa Eulalia, el Coro y la Terraza.

La Sagrada Familia

A pesar de estar inacabada, la gran obra de Antonio Gaudí es el símbolo de Barcelona. La Sagrada Familia espera a que algún día el proyecto, que cayó en manos del famoso arquitecto catalán en 1883, finalice. Su estilo es inconfundible. Sus 8 torres (están proyectadas 18) se levantan como en los castillos de arena de la playa y es posible subir a alguna de ellas para observar Barcelona desde lo alto. No dejéis de ver la fachada principal, en la que están representadas la muerte, el Juicio Final, la Gloria y el infierno. Hay varios tipos de entradas con diferentes precios, así que según cómo la queráis ver, podréis entrar a una parte de la iglesia o la totalidad. Eso sí, os advertimos que la entrada no es barata, así que cuando entréis aprovechad para empaparos de la historia del lugar y del arquitecto.

El Parque Güell

Otro lugar construido por Gaudí que hay que ver sí o sí, es el Parque Güell. Hasta 2013 era gratuito, pero para controlar el acceso ahora hay que pagar un ticket de ingreso de 7 euros (hay descuentos según edad). Eso sí, esto ha hecho que la afluencia sea más razonable y se pueda disfrutar mejor de los diferentes espacios del parque. Éste comenzó a construirse en 1900 como un símbolo más de la burguesía catalana y de la riqueza que había en la ciudad. ¿Qué hay que ver allí? Apuntad bien: la escalinata del dragón, la sala hipóstila, la plaza de la naturaleza y el pórtico de la lavandera. Id un día que haga sol para poder sacar el máximo partido a todos los rincones del parque. Tampoco os perdáis las casas modernistas que se extienden por el lugar.

La Pedrera

Para acabar con los imprescindibles volvemos a un edificio construido por Gaudí, y es que Barcelona le debe mucho a este genio y al modernismo. Por ello, para conocer mejor su obra, hay que desplazarse hasta el Paseo de Gracia para visitar la Casa Milá, conocida popularmente como La Pedrera. Descubriréis mucho sobre el modernisno recorriendo su interior y su azotea. Y por supuesto, mientras hacéis fila, mirad hacia arriba para ver las ondas de su fachada. Si giráis la cabeza hacia la otra acera del paseo, vislumbraréis los colores y las formas de la Casa Batló, otra obra maestra del arquitecto catalán.

Viajar en Familia

Sí, Barcelona es un destino perfecto para ir con la familia, ya que tiene tanta oferta que es imposible aburrirse. ¿Qué se puede hacer? Consultad una agenda de ocio puesto que cada fin de semana existen un montón de propuestas novedosas e interesantes en diferentes lugares. Pero además, la Ciudad Condal puede presumir de tener un gran número de museos y atracciones abiertos durante todo el año. Se puede empezar por una visita al Zoo de Barcelona. Allí, aunque ya no esté Copito de Nieve, viven cientos de especies que despertarán el interés de adultos y de niños. Otro espacio para conocer la naturaleza es el Acuario de Barcelona, situado al pie de Las Ramblas. Tiburones, caballitos de mar, peces payasos... Para los padres nostálgicos hay un lugar ideal: el Tibidabo. Este parque de atracciones centenario, ubicado en lo alto de la ciudad, cuenta con atracciones y espectáculos para todas las edades. Por supuesto, ya que estáis, no dejéis de entrar al Museo de los Autómatas. Para los más inquietos el Cosmo Caixa es una buena idea para aprender sobre ciencia de manera divertida y si los peques de la casa son golosos, el Museo del Chocolate será desde ahora su lugar favorito.

La Plaza más bonita de Barcelona

Ésta es una afirmación complicada, puesto que Barcelona esconde muchas plazas en las que de una manera u otra la belleza sobresale. En pleno Barrio Gótico hay una que suele pasar desapercibida a los turistas y que si no han oído hablar de ella no pondrán el pie encima. Se trata de la Plaza San Felipe de Neri que ocupa un pequeño espacio cerrado con una fuente en el medio. Allí estaba el antiguo cementerio medieval de Montjuic del Obispo. Mirad alrededor para descubrir los edificios renacentistas que la rodean. Es probable que también descubráis marcas de metralla en las paredes y es que esta plaza guarda una triste historia, ya que durante la Guerra Civil sufrió un bombardeo por parte de las tropas franquistas que acabó con la vida de decenas de niños que vivía en el hospicio de la plaza.

Barrios con estilo

Cada barrio tiene su propia personalidad. A veces pasear por las calles de algunos lugares hace que pienses que estás en una ciudad totalmente diferente a la de Las Ramblas. Dos barrios que se han puesto muy de moda en los últimos años son Gracia y El Born. El primero es el máximo exponente de las últimas tendencias. Uno puede ir en metro hasta la estación de Fontana y desde allí meterse de lleno en el barrio por la calle Asturias. Merece la pena caminar durante el día para poder entrar en sus curiosas tiendas y cafeterías. No faltan lugares singulares como un café con gatos (donde tomar algo rodeado de felinos), locales con empanadillas, bares con ramen para llevar y mucho más. De noche, el ambiente que se respira es muy agradable y se puede ir de plaza en plaza, tomando una cerveza. El Born, más céntrico, es también un espacio muy moderno que se mezcla con el aroma antiguo de las calles estrechas de la ciudad. Allí, lo mejor es patear el barrio para descubrir lugares como la Plaza Sant Pere, el Palau de la Música o el Museo Picasso (en la calle Montcada). Es una muy buena zona para tapear, comer o cenar, ya que se puede encontrar de todo y de todos los precios. ¡Ah! Si callejeáis por sus intrincadas calles os iréis encontrando galerías de arte y talleres de artistas locales. Aprovechad y comprad un recuerdo diferente de Barcelona.

Arquitectura de vanguardia

Además de por el modernismo, la capital catalana destaca por su arquitectura de vanguardia y su ingenio a la hora de diseñar espacios y reconstruir viejos edificios. Uno que llama la atención es la Plaza de Toros de Las Arenas, que ha pasado de tener un tendido para ver las corridas de toros a ser un centro comercial con tiendas de las mejores marcas internacionales, salas de cine, gimnasio y mucho más. Destaca cómo se ha reaprovechado el espacio. Era una plaza enorme con capacidad para casi 15.000 personas, de la que queda su armazón externo. Una recomendación es subir a su terraza, donde aparte de encontrar numerosos restaurantes, podréis disfrutar de una hermosa vista de 360 grados de la ciudad. Lo más destacable es ver el conjunto de la Plaza España desde lo alto, con el Museo del MNAC y Montjuic al fondo.

El Templo del Fútbol

El FC Barcelona es uno de los mejores embajadores de la ciudad y es que este club de fútbol es conocido en todos los rincones del planeta. La calidad de su juego y su apuesta por grandes jugadores a lo largo de la historia lo han convertido en toda una leyenda y como toda leyenda tiene su centro de peregrinación y este no es sino su estadio. Por ello se puede vivir la grandeza del club en primera persona gracias a la Camp Nou Experiencie, un tour por el estadio que llevará a todos los visitantes a conocer los lugares más importantes del campo y que permitirá asimilar así lo que significa el Barça. Igualmente incluye la entrada al Museo, donde se puede observar de cerca los trofeos y aprender la historia del club. Más o menos hacer la visita dura entre una hora y media y dos horas, pero no hay límite de horario. Así que podréis estar todo el tiempo que necesitéis. Se puede hacer por libre o con audioguía.

Un mercado para ávidos lectores

Cada domingo, los cazadores de tesoros, coleccionistas de cromos, lectores apasionados y curiosos se acercan hasta el Mercado de San Antonio para rebuscar en los puestos algo qué llevarse. Allí predominan los libros y cómics de segunda mano que buscan un nuevo dueño al que entretener con historias y aventuras. Pero no es lo único que uno puede encontrar sobre las mesas. Paseando entre los puestos (que a día de hoy están bajo una carpa porque el mercado está en obras) se descubren cromos, cartas magic, videojuegos, figuras, revistas, postales antiguas, tazos, figuritas, dvds... Hay que pasar un buen rato inspeccionándolo para encontrar lo que se quiere. Seguro que en el camino habrá algo que os saltarán a las manos. Después de llevaros una buena recompensa a casa, aprovechad los bares de los alrededores para tomar un vermú y leer la prensa.

Excursiones cercanas

La ciudad es tan excelsa en oferta de ocio y cultura que sólo si se tiene tiempo se recomienda hacer alguna excursión cercana. Nosotros os vamos a proponer que vayáis hasta Sitges, una población costera a pocos kilómetros con un encanto especial. Es un destino gay friendly, por lo que hay numerosos hoteles y bares pensados para este tipo de viajero, eso sí, sin excluir a todo tipo de turistas que quieren disfrutar de la magia del lugar. Sus 4 kilómetros de playa de arena invitan a extender la toalla para tomar el sol y acercarse a las aguas del Mediterráneo. Caminar por su Paseo Marítimo para observar los palacios indianos es otra de las cosas que se pueden hacer allí. Y si lo que se quiere es fiesta y conocer el patrimonio nocturno de esta localidad, uno puede acercarse hasta la Calle del Pecado o perderse por sus vías en busca de locales. Se puede llegar desde Barcelona en tren gracias a la línea de cercanías R2 Sud. La podréis coger en la Estación de Sants, en la Estación del Paseo de Gracia o en la Estación de Francia.

Moverse en Metro

Lo más fácil para moverse por Barcelona es el metro. Hay diferentes tipos de billetes. Por ejemplo se pueden coger tarjetas para 2, 3, 4 y 5 días. También se puede comprar el T-10 con el que se pueden hacer diez viajes y lo pueden usar varias personas. Suele merecer la pena adquirir este tipo de abonos, ya que se ahorra dinero. El billete sencillo en proporción cuesta bastante más caro. La página oficial de transporte público de Barcelona tiene una aplicación muy útil para informarte del modo más rápido de llegar a un destino desde una dirección, en autobús o metro.

Dónde dormir

Elegir lugar para dormir en Barcelona es harto complicado porque la oferta es muy amplia y alberga una gran cantidad de albergues, apartamentos y hoteles de todo tipo, en todas las zonas de la ciudad. Nuestra recomendación es que penséis qué va a ser más cómodo para vosotros. Una zona desde la que es muy fácil moverse es Sants-Plaza España. Allí hay alojamientos de diferente calidad y encima está cerca de la estación de Sants desde donde salen el AVE, los cercanías al aeropuerto y otros trenes. Igualmente es también muy cómodo alojarse en El Eixample, cerca de la Plaza de Cataluña y del centro histórico de la ciudad ya que por allí hay mucho ambiente y los principales lugares de interés turístico quedan muy cerca. También junto al centro, pero ya de precio más elevado, la zona del Paseo de Gracia es muy buena opción. Nuestro consejo es que reservéis con tiempo para conseguir los mejores precios en Barcelona.