Ses Salines, vida nocturna y paraje natural ibicenco

Ses Salines, Sa Trinxa o Playa de las Salinas. Lo de menos es el nombre de esta playa que, a su vez, es parte de un espacio natural protegido compartido por las islas de Formentera e Ibiza, se le de. Lo importante es saber que, en el extremo más meridional de la isla de Ibiza existe un verdadero paraíso en la Tierra… y que, curiosamente, combina el hecho de haberse convertido en playa de moda (en verano es habitual punto de encuentro de famosos y paparazzis –evidentemente, no buscado por los primeros) y paraje natural de aguas cristalinas, pinos y dunas en el que es posible encontrar la quietud.

Festival de cuerpos longilineos y larga curva arenosa, el ambiente playero del lugar es una peculiar mezcla de ambientes. Por un lado, bares exclusivos, en los que la música suena todo el día, en los que se preparan deliciosos cócteles que uno puede tomarse en la propia hamaca (ojo!...los placeres exclusivos hay que pagarlos y son algo caros). Luego, según uno se aleja de esa zona y se aproxima a la otra punta del arenal, encontrará nudistas, familias hippies y aves de la noche ibicenca… estos últimos, buscando –y encontrando- reponer el desgaste nocturno en un paraje bello, tranquilo y apartado. ¿Verdad que es una mezcla que uno no puede perderse?

Un consejo. Si el viajero es excursionista amigo de conocer lugares poco concurridos, debería seguir caminando hacia la zona llamada la Sal Rossa. Allí se levanta una antigua torre de vigilancia (siglo XVI). Subir a ella garantiza un regalo para la vista sobre un corolario de calitas esparcidas a lo largo de este tramo de costa ibicenca. Conviene no dejar de hacerlo. Hasta en verano, igual encuentra una playita sólo para uno mismo.

DATOS PRÁCTICOS

http://www.illesbalears.es/esp/islasbaleares/naturaleza2.jsp?SEC=NAT&id=00000316&lang=0001