Hoteles en Bilbao
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Federico Moyua 2, 48009Ver mapa
Este hotel urbano, construido en el año 1919 y recientemente renovado , está protegido por ser considerado monumento y tiene un to…Mas información
Puntuación basada en 39 valoraciones
Paseo Campo De Volantín, 22, 48007Ver mapa
Situado frente a la pasarela de Calatrava que une las márgenes de la ría, dispone de 67 habitaciones y suites recientemente renova…Mas información
Puntuación basada en 42 valoraciones
Lehendakari Leizola 29, 48001Ver mapa
Las 211 habitaciones, incluyendo las 21 suites, están completamente equipadas y han sido especialmente diseñadas para satisfacer l…Mas información
Puntuación basada en 37 valoraciones
Gran Via 87, 48011Ver mapa
Este hotel urbano, restaurado en el 2012, tiene siete plantas y dispone de un total de 142 habitaciones, 3 de ellas suites. Ofrece…Mas información
Puntuación basada en 29 valoraciones
Miribilla 8, 48003Ver mapa
El hotel comprende 48 habitaciones y servicios como vestíbulo con recepción 24 horas, aire acondicionado, guardarropa, ascensores,…Mas información
Puntuación basada en 25 valoraciones
C/campo Volatin,28, 48007Ver mapa
El hotel dispone de habitaciones equipadas con baño, secador de pelo, aire acondicionado, calefaccion, TV de pantalla plana, anten…Mas información
Puntuación basada en 19 valoraciones
C/ Obispo Orueta, 2-4, 48009Ver mapa
El López de Haro es un lujoso hotel de cinco estrellas situado en una zona céntrica, muy cerca del distrito comercial y financiero…Mas información
Puntuación basada en 19 valoraciones
Pedro Martinez Artola 8, 48012Ver mapa
Este hotel urbano fue renovado en 2001 y es un lugar perfecto donde alojarse cuando se viaja por cualquier tipo de negocio. El hot…Mas información
Puntuación basada en 24 valoraciones
C/ Rodríguez Arias, 66, 48013Ver mapa
Situado en plena zona comercial, de negocios y de ambiente.
Andando, se encuentra a 3 minutos del Palacio de Congresos y de la Mús…Mas información
Puntuación basada en 17 valoraciones
Alameda Mazarredo 77, 48009Ver mapa
Este hotel, construido en el 2002, tiene 10 plantas y un total de 50 habitaciones, de ellas 39 dobles, 6 individuales y 5 semi-sui…Mas información
Puntuación basada en 12 valoraciones





Hace años, cuando aún estaba activa la acería de Altos Hornos, bastaba que a alguien que hubiera estado en Bilbao se le preguntase por la impresión que se había llevado de su visita a la capital vizcaína, para que respondiera: es un hoyo con humo. Siempre la misma respuesta, siempre la misma imagen… una imagen de la que hoy ya nada queda.
Con el Museo Guggenheim como edificio icono de la ciudad –y que casi irremisiblemente habrá que visitar cuando se viaje a Bilbao-, quizás fuera bueno comenzar a conocer esta ciudad por su parte más antigua, por aquella a la que llaman las Siete Calles –en verdad, alusión a cuando Bilbao no eran más que eso: siete calles- y que responden a los nombres de Somera, Artekale, Tendería, Belostikale, Carnicería Vieja, Barrenakale y Barrenkale Barrena. En esta zona de bares, de restaurantes para todos los bolsillos (y gustos), plaza Nueva, Catedral gótica de Santiago –el edificio más antiguo de Bilbao- y puente de San Antón –tan antiguo que hasta tiene su hueco en el escudo de la ciudad- el paseo se hace delicia, sugerencia. Y es que es un dejarse llevar por entre las venas de la villa, allá donde late su corazón, vive su alma.
Si se es de ese tipo de viajero que, antes de viajar lee sobre el destino al que va a viajar, seguro que ya habrá sido informado de que el casco viejo de Bilbo (o Bilbo, como dicen por aquí) es etapa imprescindible de la visita bilbaína. Y cuando se llega hasta aquí, se sabe el porqué del consejo. Tiendas antiguas, mercadillos, tascas, callejuelas empedradas, puentes, edificios antiguos, iglesias… no se puede dejar de pasarse por allí, es evidente… y da lo mismo la hora elegida para ello. Si son buenas estas callejas para ir de compras, a plena luz del día; mejores son para ir de bares al caer el día… o de pintxos (así, con tx) a mejor decir.
Pintxos de todo tipo, sabrosos, apetecibles, expuestos sobre los mostradores. Sólo hay que elegir y decidirse por el de txistorra, gambas crujientes, anchoas, gazta de cabra.. siempres acompañados de un zurito de cerveza, un tamaño algo inferior que una caña, para así pedir más rondas y comer más pintxos, pero eso sí, siempre cambiando de local, nunca permaneciendo más de dos rondas en el mismo. No hace falta dar referencia de uno u otro local en particular. Con ir a la plaza Nueva –y alrededores- y dejarse llevar por la glotonería, habrá más que suficiente. Eso si, mejor no ir muy tarde, pues, a eso de las 23.30 h, se empieza a echar los cierres de los establecimientos.
El Guggenheim y la ría
Antes o después se entrará en el Guggenheim, un edificio que se hace bello, inmenso ya desde fuera, desde su increíble cobertura de titanio anclada al borde de la calle en la que nació Bilbao: la ría del Nervión. Era ésta una calle de diez kilómetros por la que transitaban barcos de mercancías. Allí, desde el mismo lugar en el que salían barcos cargados de hierro, camino de Inglaterra, ahora ha crecido la potente estructura de titanio del Guggenheim, una bella combinación de pétalos retorcidos y brillos metálicos que emergen de la ría y se reflejan en ella, bajo el puente de La Salve, cuya estructura de hormigón dio a Frank Gehry la clave para el emplazamiento del museo. Así, la ría ha recuperado su protagonismo como eje por el que transita esta nueva identidad y gracias, no sólo, al Guggenheim. Y es que en esta parte de la ciudad también han surgido el Zubi Zuri, la blanca pasarela de Calatrava; el palacio Euskaldunas, que abriga conciertos y espectáculos; el amplio paseo, con tranvía y todo, que bordea la orilla de las aguas… Todo esto ha hecho que los bilbaínos se hayan acostumbrado a ver por sus calles a turistas de las más variadas procedencias… variadas procedencias como las de los barcos que, antaño, atracaban en estas dársenas.