Puntuación basada en 26 valoraciones
Este edificio, construido en 1964 y renovado en el año 2003, está totalmente climatizado. Tiene ocho plantas y dispone de un total de 100 habitaciones, 25 de ellas individuales y 75 dobles. Las instalaciones del hotel incluyen vestíbulo recepción 24 horas, caja fuerte, sala de TV, ascensor e instalaciones para conferencias. En lo referente a lo gastronómico, el hotel dispone de una cafetería y de un bar. Los huéspedes podrán utilizar el servicio de habitaciones y de lavandería.
Este hotel está situado en el corazón de Milán, en la Via Scarlatti. En los alrededores se podrán encontrar diferentes lugares de interés turístico. Tanto las paradas de transporte público como las conexiones con el aeropuerto quedan a solo un paso (a unos 200 m).

Bar, sala para el desayuno y sala reuniones.

Las habitaciones disponen de cuarto de baño privado con secador de pelo, teléfono de línea directa y conexión a Internet. También están equipadas con un salón, minibar, caja fuerte, cama doble y calefacción central.
La ubicación junto a la estación central, a 200 metros, es estupenda. Al centro histórico, andando un paseíto de media hora y en tranvía 5 minutos. El personal de recepción muy amable y simpático. Lo malo las instalaciones y su mantenimiento: el teléfono no funcionaba y se ponía solo a hacer ruiditos a media noche, la nevera se estropeó durante la estancia, la calefacción se paraba de repente, el agua caliente en hora punta era tibia, etc. Pero, bueno, con buen hummor, se solventaba. En resumen, no es un 3 estrellas al estilo español sino como un hostal. Aún así, lo recomiendo.
El wiffi es de pago, pero por lo demás, muy bien el alojamiento.
El peor hotel en el que nos hemos alojado.
Comentar que nos alojamos 2 noches en este hotel. En la primera noche vimos un bicho corriendo por el cabecero de la cama, lo matamos y no vimos más. Al día siguiente apareció otro y fuimos a hablar con recepción. El hombre muy seco, aunque no tardaron en enviarnos a dos personas a mirar. A la segunda noche, cuando se suponía que ya no había más, nos encontramos más bichos en el baño y en la habitación. Al final volvimos a bajar a recepción y nos cambiaron por fin de habitación. Se justificaron con que estabamos encima de las basuras, y por los comentarios que hizo, eran plenamente conscientes de que en esa habitación había bichos (habitación 116).
La verdad, la experiencia no fue agradable, y salvo una persona, el resto del personal no era muy atento.
Buena ubicación cerca de la estación central, desayuno un poco justito, habitaciones un poco anticuadas, pero es una opción bastante economica.