Rua Candido Dos Reis, N 83 - Lagos - 8600-681 - Faro - Portugal - - Ver mapa
Puntuación basada en 14 valoraciones

Hotel ubicado en una zona muy ruidosa, no se puede dormir apenas, la limpieza dejaba mucho que desear, las sabanas no nos las cambiaron en los 3 dias. Toallas sucias. Desayuno buffet muy pobre. No se lo recomiendo a nadie.
Hotel perfecto si quieres ir de fiesta, salir a cenar o salir a dar un paseo los lagos. Lo unico malo es que el hotel esta un poco viejito y hay mucho ruido de gente pasando por la noche en verano. Bien precio calidad.
Para mí no tiene la categoría de un hotel de 3 estrellas.
Las instalaciones están abandonadas y necesita una remodelación urgente.
Es un hotel que tiene una buena situación, pero en muy mala conservación, podrian explotarlo un poco más. Las habitaciones eran un poco pequeñas y el buffet no era gran cosa. Además el ascensor que era viejo hacia muchisimo ruido por la noche. Por el resto, la gente muy amable y servicial. Aconsejo este hotel para un par de noches, para visitar lagos, pero si se quiere pasar una semana, mejor buscarse otra cosa.
Lamentablemente no podemos dar un "cero" que es lo que correspondería.
Ni una mala pensión resulta tan nefasta.
No sólo es antiguo, sino sino que está dejado.
La ubicación es excelente: en el centro histórico; con buen ambiente y próximo a las playas. Entorno maravilloso y posibilidades de paseos muy agradables.
El hotel, un poco viejo, pero excelente atención personal; cama cómoda, persianas y cortinas; balcón a una calle bastante tranquila. El desayuno limitado, pero suficiente. En conjunto, relación calidad/precio bastante buena.
Parking del hotel muy reducido, pero posibilidades de aparcamiento gratuito en las proximidades.
Muy recomendable, siempre que no se busquen lujos, para pasar unos días y conocer la zona. No para 1 mes de playa.
Cuidado: el hotel está junto a los locales de copas, y durante toda la madrugada hay gritos, broncas y demás males asociados a las borracheras.
Hotel situado en pleno centro, de aspecto antiguo (moviliario e instalaciones un tanto anticuados).
Abierto las 24h. A pesar de la primera mala impresión, su situación hace que uno se olvide y disfrute del centro del pueblo.
La única pega, al estar en pleno centro el aparcamiento es complicado, pero a 2 minutos hay un parking gratuito bastante amplio (bomberos voluntarios).
Os lo recomiendo para una escapada de fin de semana. Cabe destacar su excelente ubicacion, a un paso de la calle principal pero sin ser ruidoso. Carece de aparcamiento pero se puede aparcar en el cercano paseo maritimo en zona azul o gratis encima de la acera (esta permitido). El desayuno es correcto y unicamente echamos en falta algo de jamon york (es que ponian queso en lonchas pero no jamon...?!). Le hubiesemos puesto mucha mejor nota si no fuera porque la caldera no funcionaba bien y resulta inhumano ducharse con el agua tan fria... La atencion fue correctisima en todo momoento excepto el conserje nocturno que se desentendio de lo de la caldera.
En resumen... Aprobado alto! ^_^.
Las instalaciones están correctas, pero necesitarían una reforma. Hay problemas de aparcamiento: el parking del hotel es muy reducido, y está en una zona de calles estrechas y peatonal por las noches. Muy bien situado para pasear por la ciudad.