Belgrave Road 53-57 - Londres - Sw1V 2Bb - Greater London - Reino Unido - - Ver mapa
Puntuación basada en 24 valoraciones

Hotel correcto para ir a londres a hacer turismo: limpio, con buena calefacción y agua caliente.
Habitación y baño justitos... Pero para llegar y dormir no hace falta demasiado.
La ubicación, perfecta.
El recepcionista de las mañanas es español, y muy agradable y servicial.
De los comentarios que había ya leido, comparto plenamente que las paredes deben ser casi cartones.
El hotel está bien. Teníamos una habituación triple, por lo que era grande y el baño estaba ok. Tienen ascensor. El desayuno es de cafe con leche y tostadas. El barrio está bastante bien. A 10 minutos de la estación victoria y el metro pimlico. Lo recomiento.
Estamos muy satisfechos con la estancia en este hotel. Caminando se trada 15 minutos hasta el palacio de buckingham, y hay un bus que para en la puerta (numero 24) que te lleva hasta el centro.
Muy limpio, con suelo de parket y baños impecables con ducha con temperaturas graduables.
Desayuno de acuerdo a lo que reservamos.
La unica pega es que el ascensor esta "estropeado" pero no parece que lo vayan a arreglar...
Si vuelvo a londres repetiría en este hotel.
El desayuno no tenia colacao para los niños.
Este hotel está bien situado pero los desayunos son pésimos y los colchones no los han cambiado desde que hicieron el hotel por lo que después de un día agotador en londres el descanso es imposible, te levantas peor que te acuestas.
En un viaje con tantas cosas para ver y que uno se cansa tanto es muy importante descansar bien y aquí es imposible, deberían cuidarlo más.
Un cero para la habitación, no lo recomiendo aunque su situación es buena, hay muchos hoteles en la misma calle para elegir.
Los empleados no se enteran de nada, están a 300 m. De la estación victoria y no saben nada sobre salidas de autobuses ni metro, no se preocupan de informar a los clientes.
No hay mantenimiento, no había botón para llamar al ascensor en la 4.ª planta, ha estado roto los 5 días que hemos estado.
Tuvimos que poner una nota para que nos pusieran jabón en la habitación, tampoco se preocupan de rellenar los dispensadores.
La preocupación por los clientes es mínima, no lo recomiendo.
Hotel perfectamente situado. Muy cerca de la estación victoria, lo cual te facilita mucho el poder moverte por la ciudad, al tener tren y metro próximo. Andando se puede ir sin problema a la zona de la abadía de westminster.
Respecto a las instalaciones, las habitaciones son pequeñas, pero la nuestra tenía además un baño minúsculo, más pequeño que el de un camarote de barco. No pudimos ducharnos. El desayuno muy normal, con rebanadas de pan de molde, lonchas de queso, leche y té, mantequilla y poco más.
Para estar un fin de semana o puente merece la pena por la situación, para una estancia más larga pensadlo.
Las habitaciones eran minúsculas, sin ningún espacio para dejar equipaje o ropa: ni una repisa, colgador, nada de nada. El hotel es más bien un b&b, sin salones o espacios comunes. Sólo una pequeña recepción y pasillos y más pasillos (in) comunicados por molestas puertas. Por lo demás, el desayuno era correcto y la ubicación, conveniente, ya que tiene delante un bus (24) que conecta con victoria, y para moverte por la ciudad y a/desde el aeropuerto es muy conveniente.
Había un escalón de unos 40 cm para entrar al baño de la habitación, y creo que sería conveniente avisar de esto a los clientes. Por lo demás el hotel me pareció muy agradable, acorde a lo anunciado. Muy limpio y con un personal muy cordial. Volvería sin dudarlo y lo recomendaría a mis amigos.
Nos alojamos en el hotel huttons, junto al h. Victor, en la misma calle belgrave road, 3 estrellas (con 2 ya le valdría). Casi toda la calle belgrave road son casas victorianas adaptadas a hotel. No tiene lujos, pero tiene 2 recepcionistas, a turno, de origen español (que ya es bastante) todo sencillo pero muy limpio. Ascensor, desayuno continental?: leche, café soluble, cereales, pan molde, mantequilla, mermelada, un zumo un tanto raro, cereales, y, caliente, que servía la camarera (muy agradable y simpática) huevos fritos o revueltos, salchichas, y unas judías o fríjoles guisados. Nada de fruta. Siempre igual, pero que no te quedas con hambre.
Nuestra habitación, 306, tenía un tamaño bastante correcto para lo que se estila por el barrio, buena y cómoda cama, almohadas de plumón, televisión plana (muchas cadenas pero todas inglesas) tetera para prepar té o café soluble, con minidosis de leche concentrada. No había armario, sólo un colgador bastante completo. Dos mesitas de noche con dos buenos cajones cada una. Suelo de parqué. El baño, como en todos los hoteles de este barrio es minúsculo, como si fuera un módulo prefabricado en material sintético, pero funcional, con ducha con buena agua caliente. Solo hay un dosificador de gel/champú en la ducha. No hay ni jaboncillos ni las chorradillas que acostumbran a dar en los hoteles, pero sí cada día dos juegos de toallas limpias.
Lo contratamos a través de central de reservas y 4 noches costó unos 360 €., que no me descontaron de mi cuenta hasta 10 días antes de la fecha entrada. (creo que las anulaciones de las reservas aquí no devengan gastos, a lo sumo el importe de 1 noche)
Por la calle belgrave road pasa el bus 24, que para delante del hotel, parada en los dos sentidos, (te deja en la calle de al lado del british museum y va hacia arriba hasta candem) pero tiene el inconveniente de que en la parada no hay maquina de tickets, por lo íbamos hasta la estación victoria, que está a 7 minutos andando. Esta estación tiene parada de buses de easybus y terravisión (parada/stop nr. 2) que te lleva directamente sin escalas al aeropuerto de standen.
Por cierto, la primera noche y por culpa de una avería eléctrica en el huttons, nos derivaron al de enfrente, el h. Sidney, de 4 (¿) estrellas.(¿cómo adjudican las estrellas en g, b. ¿) todo recién reformado, con bar en su planta baja, pero con la habitación más minúscula que hayamos visto en nuestra vida, con un escaso metro cuadrado para andar por ella, con baño muy bonito, todo nuevo, pero minúsculo. En fin, que preferimos la más sencilla del huttons, pero más espaciosa.