​Valeria del Mar

​Valeria del Mar es una localidad costera argentina, situada a 337 kilómetros de Buenos Aires. Pertenece al municipio de Pinamar, y alberga un paraíso de playas de arena, sol, y bosques de pinos, perfecto para disfrutar de unas vacaciones de relax. En el siglo XIX, a esta zona se la denominaba "Montes Grandes de Juancho". Los terrenos pasaron por varios propietarios y, en 1947, Doña Valeria Guerrero Cárdenas de Russo decidió crear su propia localidad de playa en sus fincas situadas en el litoral marítimo, donde hoy se encuentran el Balneario Hemingway y la ciudad. La primera construcción del lugar, el edificio Valeria, fue inaugurada en el año 1962.

Qué ver en Valeria del Mar

En esta localidad no hay grandes muestras arquitectónicas con larga historia, ya que su fundación y desarrollo son recientes. Sin embargo, este destino perteneciente al partido de Pinamar, ofrece varios balnearios espectaculares. Los balnearios en Argentina son localidades costeras con playas de arena estupendas, restaurantes, bares, terrazas, piscinas, vestuarios con duchas con agua caliente y una atmósfera de relax que mezcla los sonidos del mar, las aves y el viento al pasar entre los pinares. Un paraíso para quienes desean disfrutar del relax. A poca distancia del centro se puede visitar el pequeño museo marinero La Elenita.

Qué hacer en Valeria del Mar

Las actividades principales de este destino giran en torno a la belleza natural del lugar, tanto en las playas como en los bosques de los alrededores. En ellos habitan colibríes, jilgueros, cardenales y, cerca del mar, numerosas gaviotas. El entorno permite realizar rutas a caballo por el bosque o por la playa, alquilar motos acuáticas, pescar en la playa o en barco, explorar las dunas en quad y también practicar surf y otros deportes acuáticos. A solo 5 kilómetros es posible disfrutar del balneario Pinamar, uno de los más importantes de Argentina, y a 2 kilómetros está Cariló con su gran centro comercial.

Alternativas de alojamiento en Valeria del Mar

Al ser una localidad tan volcada en el turismo, dispone de una gran oferta de alojamientos de todo tipo. Es posible reservar desde apartamentos y cabañas hasta habitaciones en hoteles de distintas categorías, hostales y hosterías. En esta localidad y también en las zonas de Pinamar y Ostende hay varios complejos de apartamentos con piscina, zonas de barbacoa y todos los servicios contemporáneos. En algunos apartamentos es posible hospedarse con mascotas. Quienes desean instalarse en alojamientos más económicos pueden hacerlo en los hostales y hosterías que se encuentran muy cercanos a la costa, distribuidos por las diversas zonas del partido de Pinamar. La mayoría ofrecen habitaciones con baño privado, y su estilo es moderno y funcional. Los viajeros más exigentes pueden instalarse en céntricos y elegantes hoteles con spa o en lujosas suites dúplex, equipadas con todas las comodidades contemporáneas.

Cómo llegar a Valeria del Mar

En primer lugar hay que llegar a Buenos Aires, y la manera habitual de hacerlo desde España es volar hacia el aeropuerto internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza. Allí se puede recoger un coche para llegar a destino en algo más de 4 horas, y luego disponer del vehículo para moverse durante la estancia. Otra alternativa es tomar el autobús 8A en el aeropuerto hasta Buenos Aires y, desde la Terminal de Ómnibus Retiro, continuar en los autobuses de Plusmar hasta el centro de Valeria o hasta el centro de Pinamar, fuera de temporada. Desde allí se puede completar el trayecto en taxi, remís o en el micro local Montemar.

Otros datos de interés para organizar el viaje

La moneda local de Argentina es el peso argentino, y conviene tener algo de efectivo para pagar en los bares o los alquileres de caballos, quads, salidas en barco y artesanías. La gastronomía que se puede encontrar en Valeria del Mar es la que suele saborearse en la mayor parte de Argentina. Tienen gran protagonismo las pastas, las carnes asadas a la parrilla y las pizzas. Sin embargo, gracias a la exigencia del turismo hoy han abierto restaurantes de cocina internacional y establecimientos gastronómicos novedosos. Hay que probar las tablas de mar, que incluyen mariscos y moluscos, la fondue de queso, la "pierrade", que son platos de marisco, carnes o vegetales cocinados a la piedra, las mollejas salteadas y, de postre, las crepes o panqueques con dulce de leche, chocolate o frutas.