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Hoteles en Costa de Algarve

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Hoteles destacados

Costa de Algarve

Portugal es un país históricamente volcado y abierto al Atlántico. Sus costas describen la fachada oeste de la península Ibérica. Y en la parte más al sur se encuentra la costa de Algarve, la Algarvia. Es la última esquina o la primera según se mire, del sur de Portugal. Una región que cuenta con algo más de 150 kilómetros de litoral, posiblemente la más turística, junto con la capital lisboeta. 

 El nombre de Algarve tiene su origen en el término árabe “al-gharb”, el oeste… desde los tiempos de Al-Andalus.Durante las últimas décadas la costa de Algarve se ha convertido en uno de los lugares con más y mejores hoteles directamente destinados a los turistas que buscan un buen clima y buenas playas. Sin embargo, todavía se pueden encontrar zonas donde la naturaleza y la tradición se mantienen como alternativa a la explosión casi industrial del turismo. De hecho, si se llega al Algarve por carretera, entrando desde España, el paisaje se prolonga suavemente, confundiendo horizontes y colinas, en un territorio donde la calma y la luz son la principal característica. 

  Aunque el tren también es un buen sistema de transporte para moverse por el Algarve, la mayoría de turistas llegan por vía aérea. Vuelan al aeropuerto de Faro, la capital de la región y desde ahí se dirigen al destino más común que es la zona entre Lagos, Vilamoura y Albufeira. Ahí se concentran la mayor parte de recursos y servicios orientados a satisfacer las necesidades del turismo mayoritario. Las zonas de discotecas y de salas de fiestas están rebosantes de ritmo y de gente en plena época estival. Esta porción de costa de Algarve es donde se puede disfrutar de una amplia oferta de hoteles y restaurantes, con las playas rebosantes de turistas que suelen llenar sus arenas suaves durante la temporada veraniega y algo menos en el resto del año. 

 Al mismo tiempo, también se encuentran otros hoteles de la Costa de Algarve en localidades como Tavira o Vila Real de Santo Antonio, en la zona oriental, próxima a España, donde se disfruta de una gran tranquilidad, que es ideal para quienes apuesten por un destino de relax, así como de la posibilidad de visitar otras localidades próximas que conservan el encanto tradicional, o el espacio natural protegido de la isla de Tavira. 

 Los hoteles de la costa de Algarve también son un buen punto de partida para visitar lugares “vírgenes” de este territorio, donde la intervención de la mano humana está menos presente, la opción más clara es la parte oeste de Algarve. Las rocas, los acantilados y los arenales se extienden desde el cabo de San Vicente hasta la localidad de Odeciexe. Son lugares que conservan una naturaleza más alejada del turista de sol y playa, pero con un gran encanto donde dejarse llevar. El parque natural de la costa de San Vicente es un lugar donde quienes quieran disfrutar de la fauna y de la flora local, descubrirán un mundo de sensaciones, de paseos y de actividades. Se pueden acercar hasta a la localidad de Sagres donde durante siglos se pensó que estaba el fin del mundo, el “finisterre” del sur, que además fue punto de partida para los viajes de grandes marinos como Magallanes o Vasco de Gama, entre otros.También se puede visitar algunas de las localidades del interior, donde se sigue sintiendo la humedad y la presencia del mar, con restos de fortalezas de otras épocas. La sierra de Monchique, con el balneario de Caldas de Monchique, la Sierra de Caldeirao y otros lugares del interior dibujan los perfiles más altos de Algarve, que contrasta, a su vez, con una costa diversa y variada donde se pueden disfrutar del sol y de un clima muy favorable y de unas gentes amables y tranquilas. Esto se percibe en cualquiera de las localidades de la costa de Algarve. 

 Quizá el lugar paradigmático sea la ciudad de Faro. En su centro histórico, con unas calles comerciales peatonales, no muy extensas pero llenas de encanto, o el recinto amurallado donde parece haberse detenido la historia. Se perciben las huellas de las distintas culturas que han estado presentes en la zona y se pueden rastrear en distintos rincones de gran encanto.Por otra parte, desde los hoteles de la costa de Algarve los aficionados al golf tienen a su disposición una de las regiones más interesantes y mejor preparadas para practicar este deporte. Son más de treinta campos de golf, que han hecho de esta región uno de los lugares privilegiados para la práctica de este deporte de toda Europa. Quienes quieren disfrutar del mar y de los deportes náuticos tienen también la oportunidad de hacerlo en la mayoría de las localidades costeras. En casi todas conviven con los pescadores de siempre, que siguen manteniendo su forma de vida. Y de hecho, sirven para llevar a la gastronomía local ricos pescados que hacen unos guisos fantásticos.  

 En los hoteles de la costa de Algarve y en sus restaurantes, la oferta gastronómica es rica, variada y suculenta. Las mil formas de preparar el bacalao típicas de todo Portugal conviven con salsas y sabores locales, los quesos, los vinos blancos, tintos y verdes traídos de todas partes. Los arroces cocinados de mil formas, con pulpo, con chipirones, con marisco local, las ensaladas… Es una delicia para todos los paladares y con precios para todos los bolsillos.En el Algarve, una experiencia para sentir es la puesta de sol, al atardecer, junto al mar, o en lo alto de Foia el punto más alto con poco más de 900 metros sobre el nivel del mar. El horizonte se hace infinito.