​Baza

​Baza es el municipio más extenso de la provincia de Granada, un lugar que conserva muchos retales de su esplendoroso pasado gracias a su gran patrimonio cultural y arqueológico. Además, ofrece espacios naturales de gran belleza para todos los amantes del aire libre.

Esta ciudad fue fundada en el siglo IV a.C. de la mano de los bastetanos, quienes le pusieron el nombre de Basti. Sus primeros pasos por la historia fueron de gran esplendor donde se convirtió en la capital de Bastetania. Se convirtió en un gran centro comercial durante el imperio Romano. Los árabes ocuparon estas tierras y construyeron diversos lugares emblemáticos de su civilización que aun hoy día se conservan.

Qué ver en Baza

Una visita por esta ciudad granadina puede comenzar por el mayor espacio público del centro histórico de Baza, la famosa Plaza de las Eras. Una superficie de 12.000 metros cuadrados donde se pueden encontrar numerosos monumentos como es el caso del conjunto escultórico del Cascamorras, la cruz de los caídos y la fuente de los caños dorados. Concretamente, la fuente de los Caños Dorados es una construcción del siglo XVII que servía en sus inicios para que las personas del pueblo y los viajeros que lo visitaban tuvieran un lugar para calmar su sed.

La visita a esta ciudad no puede eludir una parada en los baños Árabes, unos baños de la época almohade de los siglos XIII-XIV situados en el barrio de Marzuela. Son uno de los baños más completos que existen en España donde pueden contemplarse la sala fría, la caliente, la templada, el vestíbulo o el horno, entre otros elementos que componían este tipo de construcciones.

En una casa consistorial renacentista se encuentra el muso Arqueológico de la ciudad. En él se pueden contemplar descubrimientos que han tenido lugar desde la época prehistórica, entre los que se encuentran la famosa Dama de Baza, una escultura ibérica.

Otro punto de gran interés turístico de la ciudad que merece la pena conocer es la Alcazaba de la que hoy en día solamente se conservan algunos trozos de la muralla y pocos restos de las torres. En sus inicios fue una gran fortaleza.

En Baza también se encuentra el palacio de los Enríquez, un edificio del año 1506 que a lo largo de los siglos ha sufrido diversas modificaciones y que es considerado el único palacio de campo italiano a modo de villa que existe en Andalucía.

Qué hacer en ​Baza

Uno de los mayores atractivos de este destino, además de su riqueza cultural son sus entornos naturales. Entre ellos se puede destacar el parque de la Alameda, un lugar que inicialmente fue un cementerio musulmán y que en el siglo XVI comenzó a poblarse con álamos. Hoy día es un espacio verde de paseo y recreo donde los turistas pueden disfrutar de un ambiente agradable.

Otro lugar que merece la pena conocer es el Parque Natural de la Sierra de Baza que ocupa casi la mitad de la extensión del municipio y que fue declarado Parque Natural en el año 1989, un lugar ideal para realizar actividades como el senderismo o para dar paseos admirando la riqueza que esta zona posee.

Dónde dormir

Entre las diversas opciones de alojamiento que ofrece esta ciudad granadina se pueden mencionar un hotel o un hostal situados cerca del centro histórico de la localidad. Seleccionar estos céntricos establecimientos permite a sus visitantes recorrer las calles de esta ciudad con mayor comodidad, realizando sencillos desplazamientos para poder llegar a los numerosos puntos de gran interés turístico que posee.

Traslados

Desplazarse desde el aeropuerto al centro de la ciudad se puede llevar a cabo de varias formas. Hacer uso del transporte público es una de ellas, pero aquellos turistas que busquen un transporte más personalizado pueden optar por alquilar un vehículo.

Del mismo modo, dentro de la localidad una de las mejores maneras de desplazarse es a pie, pero para realizar trayectos más largos una opción interesante es disponer de un vehículo de alquiler.

Otros datos de interés

Uno de los puntos que cabe destacar de este destino turístico es su gastronomía. Sus típicas gachas tortas de las que se hablaba ya en una antigua ordenanza alimenticia constituyen un plato curioso que merece la pena degustar durante la estancia.