Archidona

En la provincia de Málaga es fácil perderse entre sus playas infinitas y la cantidad de museos que llenan su capital. Sin embargo, algunos de sus tesoros más valiosos se esconden en el interior, un lugar en el que los pueblos blancos encaramados a acantilados y montes escarpados mantienen intacto el sabor de una cultura repleta de valor. Este es el caso de Archidona, una localidad que se cuenta con un alto valor patrimonial y que disfruta de unos alrededores naturales a los que pocos podrán resistirse. Así, esta bella ciudad malagueña es el destino perfecto para familias, parejas que buscan un rincón para relajarse o para cualquiera que desee una escapada diferente y muy auténtica.

En Archidona, los planes son muchos y a cada cual más importante que el anterior. La arquitectura civil, por ejemplo, es un buen ejemplo de la riqueza de la ciudad. Cualquier visita debería comenzar por explorar el castillo del siglo IX que aún se conserva en la localidad, y es que este es uno de los rincones más especiales de todos los que forman el patrimonio local. Igualmente, la plaza de la Ochavada se considera como uno de los mejores ejemplos del barroco andaluz, por lo que no hay que dejarla atrás. En cuanto a los lugares religiosos, enclaves como la ermita de la Virgen de Gracia que se levanta sobre los restos de la antigua mezquita o la iglesia de Santa Ana de principios del siglo XVI son espacios llenos de interés.

Archidona ha estado habitada desde hace siglos, por lo que cuenta con una serie de lugares de interés arqueológico que deberían servir para crear una ruta con la que conocer de cerca la cultura que ha dominado la zona desde la antigüedad. Para conocer cómo se vivía en la zona durante el Paleolítico, los viajeros pueden acercarse a los yacimientos de la Cueva de las Grajas o a los abrigos de la Escardadera, dos espacios en los que quedan restos de los primeros pobladores locales. También es aconsejable visitar La Hoya o Cerro Borbollones, que cuentan con yacimientos de indígenas ibéricos y restos fenicios.

Archidona es hoy un gran núcleo urbano que tiene en el turismo uno de sus principales atractivos, por lo que el alojamiento ha crecido al mismo ritmo que lo ha hecho el resto de la ciudad. Esto significa que pueden encontrarse tanto un hotel lleno de comodidades como un hostal que ofrezca precios más económicos. Lo que sin duda no faltará es la calidad en todas estas opciones, algo que colmará las expectativas de cualquier visitante.

Lo más normal es llegar hasta Archidona conduciendo desde la capital de Málaga. La ciudad de la Costa del Sol se encuentra a unos 60 km de distancia de esta localidad, por lo que el trayecto puede hacerse cómodamente en transporte privado conduciendo no mucho más de 50 minutos por la A-45. Desde Málaga también hay diferentes servicios de autobús que llevan directamente a Archidona, una opción muy interesante para todos los que no deseen conducir y prefieran el transporte público.

Explorar la gastronomía local debe formar parte del conjunto de experiencias que se vivan en esta localidad. Por ejemplo, los molletes de la zona o la porra archidonesa son lugares comunes en todos los restaurantes de la zona que cuentan con reconocimiento internacional. Lo mismo sucede con el gazpachuelo, un plato típico de toda Málaga que aquí cobra una especial calidad. Por último, el guisillo de huevo, las migas y los maimones son especialidades que tampoco hay que perder de vista.