​Ajo

Una fascinante localidad costera de Cantabria. Ajo, la capital del municipio de Bareyo, es un enclave que armoniza la belleza caprichosa de sus costas rocosas con abruptos acantilados, una hermosa playa de arena y unas vistas privilegiadas al mar Cantábrico. La primera referencia histórica del lugar se descubre en el "Liber Testamentarum", que se encuentra en la catedral de Oviedo y data del año 923. Ese documento testimonia que el rey Ordoño II de León hizo donación de la iglesia de San Juan de Asio, vocablo del cual, probablemente, derivó el nombre actual del pueblo. Como curiosidad, vale saber que a los habitantes del pueblo se les llama "ñeros".

Entre los atractivos turísticos de Ajo, en primer lugar, y para comprender la riqueza natural del pueblo y los alrededores, cabe destacar su alto valor ecológico. Este lugar ha sido reconocido como Zona de Especial Protección para las Aves. Además, integra a la playa de Cuberris, que presume de una franja de arena fina de 250 metros de longitud por 150 metros de ancho, bañada por el mar Cantábrico. Se trata de una playa tranquila, rodeada de un bonito paseo, y que dispone de un amplio sector de aparcamiento. Junto a ella se extiende la playa de Antuerta, también conocida como La Cala, desde donde se aprecian unas vistas preciosas de los acantilados cercanos.

El patrimonio arquitectónico de la ciudad incluye la Iglesia de San Martín de Tours, de estilo gótico, que data del siglo XVII. A poca distancia se encuentran el convento de San Ildefonso y el santuario de San Pedro de Sopoyo. La torre de Barriodeabajo y la casa solar de Cubillas, por su parte, son ejemplos típicos de la arquitectura montañesa de la región. Además, en la ría del municipio se puede visitar el molino Castellanos, declarado Bien de Interés Cultural.

Entre las cosas que hacer en Ajo y sus alrededores, además de recorrer tranquilamente el centro de la ciudad, donde hay diversas ofertas de hoteles, pensiones y distintas opciones de hostal que, en ocasiones, ofrecen un conveniente servicio de comidas, en las áreas de la costa es posible descubrir rincones maravillosos. Además de descansar o practicar surf en la playa de Cuberris, se puede llegar hasta la Ojerada, una zona rocosa donde el mar ha excavado cuevas y ha tallado la roca a su antojo. Al caminar sobre la cueva se puede sentir la vibración del mar bajo los pies. A poca distancia del centro prestan servicios de alojamiento diversos establecimientos, desde un hotel de 5 estrellas hasta hoteles rurales de 3 estrellas donde se puede saborear la auténtica gastronomía marinera local.

Los viajeros que llegan a pasar unas vacaciones en Ajo y los alrededores pueden optar por volar al aeropuerto de Santander Seve Ballesteros. Desde allí es posible estar en este destino en solo media hora, tanto si se alquila un coche como si se toma un taxi a la salida de la terminal de llegadas. Otra alternativa es acercarse a la estación de autobuses de Muriedas-Maliaño, situada en Santander, a 4 kilómetros del aeropuerto, y tomar el autobús de la compañía Autobuses Palomera, que llega a Ajo en unos 40 minutos.

Este destino cántabro es ideal para los foodies que adoran los platos de pescados y mariscos frescos. Los ñeros dicen que su tierra huele a mar, y no les falta razón. En sus restaurantes se sirven abundantes platos de percebes, centollo, zamburiñas, pulpo y arroces deliciosos, además de platos de la cocina internacional, como canelones y carnes a la brasa.

Esta región es perfecta para viajar con niños, gracias a su playa y las opciones de actividades en la naturaleza. Además, a lo largo del año se organizan animadas celebraciones, como la de Santa Águeda y Carnaval en febrero, y la Feria de Abril, que se da cita en Laredo, a unos 25 kilómetros. El clima es, en general, templado, así que todo el año existe una gran demanda de habitaciones de hotel, de hostal o en casas rurales para disfrutar de la belleza de la región.