Letur

Tradiciones, cultura, naturaleza, ocio y gastronomía se cogen de la mano en la pequeña localidad de Letur, un paraíso para todos los viajeros que buscan algo diferente y que desean una experiencia fuera de lo común. Lo que hace que esta localidad sea tan especial es su pasado, y es que la ciudad ha estado poblada desde el Neolítico contando hoy con restos de antiguas culturas que pasaron por aquí. Asimismo, el trazado árabe de la ciudad antigua se mantiene intacto en algunos lugares mientras que el pasado medieval se deja ver también como una parte importante de la historia local. Así, Letur es un lugar lleno de oportunidades para divertirse.

Comenzar la visita a Letur por la calle Albayacín es algo de lo más aconsejable. Esta se mantiene perfectamente conservada desde la época árabe, por lo que sirve para mostrar cómo fue el pueblo durante uno de sus momentos de mayor esplendor. Para ver la localidad en su conjunto, lo mejor es subir hasta el mirador de la Molatica que se encuentra en las inmediaciones y ofrece una panorámica realmente espectacular. En cuanto a la arquitectura religiosa, el viajero no puede perder la oportunidad de conocer de cerca rincones como la ermita de San Bartolomé en la aldea de La Abejuela o la iglesia de Santa María de la Asunción. Como curiosidad, el ayuntamiento del pueblo está dedicado al rey Amadeo I de Saboya siendo posiblemente el único monumento que hay en todo el país a este monarca.

En Letur, es fundamental realizar un recorrido por los restos neolíticos del pueblo, ya que están considerados como Patrimonio de la Humanidad por UNESCO y son únicos en muchos sentidos. Los yacimientos se encuentran en la zona de Cortijo de Sorbas y fueron descubiertos durante los años 80 del pasado siglo, por lo que aún quedan restos por descubrir en la zona. Al margen de ello, una ruta por los restos del castillo local y por la muralla es un plan fundamental. El motivo es que es una excursión perfecta para conocer de cerca la importancia de esta ciudad durante la Edad Media cuando la zona se empezó a repoblar por parte de los reinos del norte.

Letur puede considerarse hoy como una gran ciudad de ámbito rural, por lo que su oferta de alojamiento será capaz de colmar las necesidades de todos los que decidan acercarse hasta aquí. Las posibilidades son muchas, y es que se puede encontrar desde una habitación de hotel hasta una de hostal para que la experiencia se adapte sin ningún problema a las necesidades que cada viajero pueda tener.

Hasta Letur llegan autobuses procedentes de muchos municipios cercanos. La ciudad más importante de los alrededores es Albacete, una localidad que se encuentra a 1 hora y 25 minutos de camino por carretera si se conduce por la A-30. Además, ciudades como Murcia y Elche tampoco se encuentran muy lejos ampliando las buenas comunicaciones que tiene esta zona.

Letur es el escenario de algunas fiestas consideradas de gran interés turístico, por lo que el viajero haría bien en hacer coincidir su visita con alguna de ellas. Por ejemplo, la Semana Santa muestra el rico patrimonio religioso de la localidad concentrando las procesiones entre el jueves santo y el domingo de resurrección. La gastronomía es otro de los grandes atractivos de esta localidad. Una de las grandes especialidades son las migas ruleras, un plato que hay que intentar probar sin la menor duda. Otros como la olla con morcilla, postres como los buñuelos o las tradicionales toñas son también fundamentales en la cocina local.