Almadén

Habitada desde tiempos inmemoriales, Almadén vio cómo su riqueza mineral hizo que el Imperio Romano montase aquí una de sus grandes ciudades, algo que aún hoy puede notarse en muchos aspectos. Pero esto no es lo único que esta localidad de Ciudad Real ofrece al viajero. Al contrario, los visitantes podrán disfrutar en esta ciudad de una buena cantidad de espacios culturales, algunos de ellos considerados como Patrimonio de la Humanidad por UNESCO, por lo que la diversión está más que asegurada. Así, esta localidad castellano manchega es un espacio perfecto para familias, grupos de amigos o viajeros curiosos a los que la historia les supone el principal atractivo a la hora de elegir destino.

En Almadén, cualquier ruta debe comenzar sin la menor duda por las minas de la región. De ellas se extraía cinabrio, el metal del que posteriormente se obtenía el mercurio. La importancia de las minas está demostrada desde la época del Imperio Romano, aunque su actividad se ha mantenido a lo largo de los siglos contando en la actualidad incluso con una Escuela de Minas fundada por Carlos III en 1777. En su conjunto, las minas están consideradas como Patrimonio de la Humanidad, por lo que su detenida visita es algo más que aconsejable. Otro de los monumentos que más valor dan a la ciudad es su plaza de toros, ya que lleva en pie desde 1752 siendo una de las más antiguas de toda España. El Real Hospital de Mineros es otro edificio histórico de la localidad, por lo que también debe estar dentro de cualquier ruta turística.

En las inmediaciones de esta localidad manchega es posible disfrutar de algunos espacios naturales de alto valor que ofrecen la posibilidad de practicar senderismo y otras muchas actividades de exterior, para vivir una experiencia de turismo activo de lo más interesante. Así, a pocos kilómetros del núcleo urbano es posible encontrar el paraje de las sierras de la Moraleja o de Santa Eufemia. Estos lugares son especialmente valorados por su paisaje, aunque también hacen posible el avistamiento de especies como el águila imperial ibérica, la cigüeña negra o el buitre negro.

Almadén es hoy una ciudad en la que no faltan servicios con los que poder disfrutar de una tranquila y cómoda estancia, por lo que es posible encontrar diferentes opciones de alojamiento que se adaptarán sin la menor duda a todas las necesidades de los viajeros. Para empezar, los visitantes podrán disfrutar de una habitación de hotel de primer nivel en los muchos establecimientos locales. De igual forma, está disponible el alojamiento en un hostal con todas las comodidades que esta opción tiene.

Llegar a Almadén no es nada complicado, ya que las comunicaciones por carretera son bastante buenas. Por ejemplo, la localidad de Ciudad Real queda a unos 100 km aproximadamente, por lo que habrá que conducir durante 1 hora y 30 minutos por la CM-4202 para completar el trayecto. También hay autobuses que parten desde Ciudad Real y llegan a Almadén, para los que no deseen o no puedan hacer el viaje con un vehículo particular.

La comida es otro de los grandes atractivos de Almadén, y es que su cocina ha acumulado sabores a lo largo de los siglos contando hoy con una riqueza fuera de toda duda. El guarrillo frito y las migas son los platos más populares, aunque no hay que dejar escapar la oportunidad de probar el pisto manchego, la alboronía o las berenjenas en vinagre, todos platos muy accesibles en los restaurantes locales.