Astorga

Originalmente campamento militar romano, en el siglo I AC, Astorga deslumbra al visitante como capital de la Maragatería, en el corazón de la provincia de Castilla y León. Unos días de vacaciones en los hoteles, los apartamentos o los hostales de la ciudad permiten sumergirse en la historia, llenar los pulmones de aire puro y descubrir paisajes alucinantes de León. Quien centra su interés en el relax, en Astorga encuentra hoteles spa, algunos con apartamentos aledaños, cuyos servicios incluyen hidroterapia y diversos tratamientos de bienestar, además de instalaciones equipadas con máximo confort, ideales para escapadas en pareja. Existen hoteles o acogedores apartamentos con opciones más económicas, aunque igualmente estupendas, perfectos para parejas jóvenes, familias o viajes grupales, que añaden servicios de biblioteca, tiendas, discoteca, zona infantil o salas de conferencias. Viajar con mascotas es viable, hospedándose en hoteles que funcionan en construcciones medievales con decoraciones en concordancia, tan clásicas de Astorga y de León.

Astorga resulta uno de los lugares más emblemáticos de León, y por ello atrae tanto al turismo, que demanda habitaciones o apartamentos adecuados a sus preferencias. Son la base de visitas históricas, entre las que se cuenta el Palacio Episcopal de Astorga, monumental edificio en granito que delata la mano de Gaudí. Alberga al Museo de los Caminos, que atesora objetos relacionados con el Camino de Santiago, pues esta ciudad de León es un punto relevante del mismo, tallas romanas y cruces de orfebrería que han presenciado procesiones desde el siglo XV. El visitante puede hospedarse en hoteles y apartamentos cercanos a la Catedral de Astorga, con su interesante museo catedralicio, o en zonas próximas a los vestigios romanos, como las Termas, el templo Aedos Augusti, el bello Domus del Mosaico o la Ergástula, sede del Museo Romano. El panorama monumental ofrece profusión de excursiones inolvidables, que conviene alternar con expediciones gastronómicas para degustar el cocido maragato, mantecadas, quesos y chocolate. Las festividades de Santa Marta, en agosto, y la fiesta de Astures y Romanos en julio, con su pintoresco mercado artesanal, promueven una grandiosa afluencia de turistas que marchan encantados, con sincero ánimo de regresar.