Ciudad Rodrigo

Ciudad Rodrigo es un lugar encantador que posee el carisma, la historia y la vistosidad de la Castilla profunda. Situada en Salamanca, dispone de una red de alojamientos completa y funcional que incluye un buen número de hoteles con encanto, muchos de los cuales se encuentran situados en edificios históricos absolutamente hermosos. En ellos se combinan las comodidades más actuales -como pueden ser el aire acondicionado, la televisión de pantalla plana y la conexión wi-fi a Internet- con unas habitaciones y estancias de estilo rústico que te permitirán sumergirte en el ambiente de una época remota y envolvente. Paredes de piedra expuesta, atractivas balconadas, entornos pintorescos y apartamentos incomparables se combinan con una gastronomía deliciosa y un servicio moderno, atento y distinguido. Desconecta del estrés adentrándote en el pasado histórico de esta ciudad amurallada. En algunos de los hoteles de la localidad podrás encontrar magníficas vistas al conjunto histórico, a la catedral o a las murallas. Asomarte a tu balcón y disfrutar del contraste entre el presente y el pasado que destila esta ciudad, mientras te tomas una copa en compañía de tu pareja, es una experiencia sensorial verdaderamente incomparable. Además de ser una de las ciudades fortificadas más importantes de España, con un doble sistema defensivo construido en épocas distintas, Ciudad Rodrigo cuenta con un patrimonio arquitectónico hermosísimo: la catedral de Santa María, la escultura celta conocida como Verraco -situada en la Plaza del Castillo-, el Palacio de los Ávila o el Palacio Episcopal son tan solo algunas muestras de lo mucho que la historia nos reserva en esta ciudad. Pero, además de esos viajes culturales al pasado, esta ciudad de Salamanca nos ofrece el contraste de una actividad muy animada, especialmente en la Plaza Mayor, cuyos comercios y establecimientos hoteleros concentran un buen número de opciones de entretenimiento cotidiano. La localización de la ciudad, muy próxima a Portugal, y el entorno natural que la rodea la convierten en un campamento base perfecto para practicar deportes en contacto con la naturaleza, como la escalada, el senderismo e incluso el piragüismo, así como para hacer kilómetros en coche y descubrir toda la belleza de la zona, incluida la del otro lado de la frontera.