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Hornazo de Salamanca

Con respecto al origen de esta peculiar empanada hay que empezar por señalar que, una vez que los cristianos aceptaron el huevo cómo símbolo de la Resurrección, era cuestión de tiempo el que los panaderos salmantinos añadieran el producto a los bollos que ya elaboraban y consumían. Había costumbre de regalar estos bollos a deudos y amigos para comerlos en familia.

Por diferente documentación que nos ha llegado, sabemos que los hornazos pudieron comenzar a elaborarse allá por el siglo XVI. Ya por aquel entonces, el hornazo comenzó a ser comido en Salamanca el lunes siguiente al Domingo de Resurrección. Por aquellos días, los salmantinos tenían costumbre de reunirse a comerlo, con amigos y familiares, en las riberas de los ríos Tormes y Zurguen.

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