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Hoteles en Sepúlveda

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Sepúlveda

Consecuencias del cambio climático. Hasta hace pocos años –o, en todo caso, no demasiados- la mayoría de las rapaces habitantes de los farallones que, en las cercanías de Sepúlveda (Segovia), han horadado –horadan- las aguas del río Duratón, abandonaban el lugar. Las aves buscaban territorios más cálidos. Sin embargo, ahora los inviernos ya no son lo duros que solían ser, por lo que muchas de esas aves –principlamente buitres leonados, pero también águilas reales, alimoches…- ya no emigran, ya quedan aquí todo el invierno.

Así que, da lo mismo en la época del año en la que uno se llegue hasta este parque natural. El goce para los sentidos está asegurado. Para empezar, porque el paraje es sencillamente espectacular, con paredes calizas que, en vertical, descienden hasta los más de cien metros; con meandros que serpentean, y vuelven a serpentear, mientras guían en su caminar a las tranquilas y limpias aguas de la corriente. Pero es que el aire, impregnado de jaras y tomillos, tiene un aroma tan límpido e intenso que uno siente que, en cada respiración, entra hasta el más recóndito de los bronquios. ¿Y que decir de los graznidos y chillidos de las aves residentes? Lo dicho, un banquete para los sentidos.

Y es también desde la misma Sepúlveda, no lejos del mencionado centro de interpretación, de donde sale un sendero que no estaría de más seguir pues ofrece una interesante y accesible manera de conocer el parque. Hay que caminar desde Puente de Talcano, en la misma Sepúlveda, hasta Puente de Villaseca, en lo más profundo de las hoces del río. Bien trazada, esta ruta se puede hacer tanto a pie o como en bicicleta.

Son de doce kilómetros de longitud (ida –más otros tantos de vuelta-) y con un trazado prácticamente llano que discurre en paralelo al cauce del río Duratón lo que permitirá disfrutar de un paisaje sorprendente, con las impresionantes paredes calizas del cañón acompañando todo el paseo. Esta ruta fue en su día el camino por el que los hortelanos accedían a sus huertas. El camino es largo por lo que habrá que procurarse agua, puesto que las tres fuentes que jalonan el camino son no tratadas.

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