​Medinaceli

​Medinaceli es una villa perteneciente a la provincia de Soria, en Castilla y León. La localidad se encuentra en la comarca de Arcos de Jalón, que limita con las de Almazán, Berlanga, Calatayud y con la Serranía de Guadalajara. Medinaceli cuenta con orígenes romanos, quienes explotaron las salinas del valle, que estuvieron activas hasta finales del siglo XX. Asimismo, la ciudad sirvió como frontera que dividía a musulmanes y cristianos. La cultura de la localidad incluye un amplio patrimonio con edificaciones romanas y renacentistas así como diversas festividades de interés como el Toro Jubilo o el Culto de los Cuerpos Santos.

Los visitantes que suban hasta el cerro de la localidad de Medinaceli se encontrarán con el magnífico arco romano que servía como paso de entrada de carruajes y ganado. Dentro de la ciudad los turistas podrán ver restos de la muralla árabe que rodeaba toda la villa. El castillo erigido sobre la antigua alcazaba árabe, residencia de los duques de la localidad, es otro rincón de recorrido obligado, de la misma forma que la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, con una arquitectura que combina los estilos gótico y renacentista. La Plaza Mayor, que albergó en su momento el Foro Romano, en la actualidad muestra el magnífico Palacio Ducal, edificio renacentista en el que se llevan a cabo diversas exposiciones de arte durante todo el año. Otros lugares interesantes que se pueden recorrer son el Beaterio de San Román o el Convento de Santa Isabel.

La ciudad es ideal para llevar a cabo numerosas excursiones por sus callejuelas antiguas y descubrir calzadas, fuentes y edificios románicos. El aula arqueológica, situada en la Plaza Mayor, ofrece a sus visitantes un recorrido práctico e interesante que propone conocer las diferentes manifestaciones paleolíticas y neolíticas pasando por la época romana, medieval y musulmana. El Palacio Ducal, del siglo XVI, alberga en su interior un interesante mosaico romano y un museo en el que se muestran diversas exposiciones culturales. A tan solo quince kilómetros de la localidad se sitúa el yacimiento del Paleolítico Inferior más relevante de la Península Ibérica, con restos fosilizados de caballos o elefantes. Del mismo modo, los visitantes pueden disfrutar de una variada oferta de restaurantes en los que degustar los típicos torreznos de Soria y los exquisitos y populares vinos Denominación de Origen Ribera del Duero.

Medinaceli ofrece a sus visitantes una amplia oferta de hoteles, hostales y pensiones así como diversas posadas y casas de estilo rústico para el turismo rural. Asimismo, para los turistas que vengan acompañados de familiares o amigos se dispone de albergues, apartamentos turísticos y campings completamente equipados. En el centro histórico de la localidad suelen encontrarse acogedores alojamientos solariegos perfectos para utilizar como punto de partida para recorrer los diferentes lugares de interés de la ciudad. En los pueblos de los alrededores se emplazan variedad de establecimientos hoteleros.

Los visitantes que se hospedan en el casco antiguo podrán moverse con facilidad a pie por todos los rincones turísticos de interés. La opción ideal es alquilar un automóvil para trasladarse con mayor libertad por las diferentes localidades cercanas a Medinaceli. La estación de autobuses del municipio se encuentra a aproximadamente tres kilómetros del centro y la estación de trenes de media y larga distancia se sitúa en Sigüenza, a 20 kilómetros del municipio.

Los visitantes que viajen a Medinaceli descubrirán una gastronomía que combina lo pastoril y lo ganadero, destacando productos como el cordero asado o el lomo embuchado. La mejor época para viajar a la localidad es en verano o primavera, descartando los inviernos por sus bajas temperaturas. El municipio tiene menos de 800 habitantes.