Toro

Hay ciudades con una personalidad tan intensa que es imposible que el viajero se quede indiferente cuando las visita. Uno de los mejores ejemplos se puede encontrar en Toro, una localidad de la provincia de Zamora que ha sido testigo de numerosos eventos históricos y que cuenta con uno de los patrimonios más ricos de los alrededores. Así, el viajero se encontrará aquí con fortalezas medievales, iglesias repletas de tesoros y recuerdos de antiguos reyes que eligieron esta tranquila localidad como centro de residencia. En definitiva, la experiencia de visitar esta ciudad es algo a lo que no se debe renunciar de forma alguna.

Qué ver en Toro

El casco histórico de este pueblo está considerado como conjunto Histórico-Artístico. Motivos hay muchos para ello, y es que basta un paseo por sus antiguas calles para comprender la riqueza monumental de Toro. Por ejemplo, cualquier ruta debería empezar por el Alcázar. Esta edificación es la más antigua de toda la ciudad y data del siglo X. Asediado y protegido en muchas ocasiones, sus paredes cuentan hoy numerosas historias de batallas y héroes que aún no han sido olvidados. Otro de los lugares más especiales de la localidad es la Colegiata de Santa María la Mayor, un edificio del siglo XII en el que destaca el Pórtico de la Majestad y en el que se conserva el cuadro de la Virgen de la Mosca y un calvario de marfil único en todo el país. Tampoco hay que dejar de lado las visitas al monasterio de Sancti Spiritus el Real con el imponente sarcófago de Beatriz de Portugal.

Qué hacer en Toro

Al margen de su patrimonio monumental, la verdad es que la ciudad ofrece al visitante una gran cantidad de planes para llevar a cabo. Por ejemplo, la ciudad cuenta con la cercanía del río Duero como uno de sus principales reclamos. Así, las riberas de este río permiten realizar senderismo o cualquier otra actividad en un paraje lleno de encanto. Otro de los planes que no hay que dejar de lado es la visita a Zamora. Esta ciudad queda a tan solo 40 km de distancia y cuenta con algunos lugares tan reconocidos como el Puente de Piedra, el Castillo de Zamora o la catedral de esto románico que le dan una personalidad única.

Dónde dormir

El alojamiento no es ningún problema en la ciudad de Toro. Este pequeño e idílico pueblo ha combinado a la perfección su espacio natural, que ofrece casas rurales llenas de encanto, con una oferta de alojamiento más moderna. Así, desde un hotel con todas las comodidades hasta un hostal más económico pero igualmente confortable, la ciudad zamorana permite descansar a cualquier tipo de viajero.

Transporte

Esta ciudad se encuentra muy cerca de algunas de las principales carreteras de la zona. El acceso a la A-66 lleva directamente a Zamora en unos 35 minutos. Por su parte, la A-11 también permite desplazarse por la región accediendo a localidad como Valladolid, ciudad que está a unos 70 km de distancia y a la que se llegará en aproximadamente 1 hora por carretera.

Otros datos de interés

El vino de Toro es famoso desde la Edad Media y aún hoy sigue siendo uno de los caldos más demandados a nivel nacional e internacional. La especialidad es el tinto, ya que incluso hay una uva tinta que lleva el nombre de esta ciudad. Por su parte, en los conventos se puede acceder a una oferta gastronómica basada en los licores artesanales y en dulces llenos de sabor. Uno de los más conocidos es el Convento de los Padres Mercedarios, un lugar muy interesante para el viajero.