Rihonor de Castilla, un pueblo en dos países

Unas cuantas casas, un río (el río Cortensa, en Portugal rio Onor), campos de cultivo, un par de iglesias y poco más. Es Rihonor de Castilla, la parte española, y Río de Onor, la parte portuguesa. Estos son los nombres de dos pueblos que, compartiendo el mismo casco urbano y repartiéndose esas casas y esos campos, crecieron separados por la línea divisoria hispano-lusa. O sea, que cada país tiene jurisdicción en una parte del pueblo.

Apenas cien habitantes, entre las dos mitades separadas por un puente, los lugareños viven un poco -bastante- al margen de legislaciones. Para empezar, pocos llaman a su pueblo por el nombre oficial. Aquí el topónimo oficial es Rihonor de arriba y Rihonor de abajo. Además, indistintamente de donde haya nacido cada cual, todo el mundo tiene propiedades en los dos Riomar, por lo que se pagan impuestos en los dos países.

Prácticamente anónimos durante la mayor parte de la Historia, los Riomar saltaron a los periódicos. Fue a resultas de la Revolución de los Claveles, sucedida en Portugal. Era el año 1974, y los portugueses derribaron a su dictador… mientras que en España seguíamos con el nuestro. Para diferenciarse, y para evitar el paso de vehículos que pudieran pasar con armas a Portugal, levantaron una cadena en el límite fronterizo. La cadena, cuya llave custodian en el lado portugués, ha permanecido desde entonces como un vestigio de separación física entre ambos pueblos y países.