​Alella

​Alella es un municipio de Cataluña que pertenece a Barcelona. Se encuentra en la comarca del Maresme, en una zona montañosa separada por solo dos kilómetros del mar. Su proximidad a la capital, a tan solo 18 kilómetros, la convierten en el destino ideal para aquellos turistas que quieren conocer la ciudad condal sin tener que alojarse en el centro de la misma.

La primera vez que esta ciudad es nombrada en la historia es en el año 975. Permaneció bajo la jurisdicción del condado de Barcelona, aunque sus derechos fueron cedidos en varias ocasiones. En 1889 el marquesado de la ciudad fue concedido a Camilo Fabra, el sobrino de Gil Bonaventura de Fabra quien compró sus derechos en el siglo XIX.

Qué ver en Alella

Entre los puntos más destacados de la ciudad que merecen la pena conocer se encuentra la iglesia de San Félix. Fue construida sobre una iglesia románica de la cual se conserva la base del campanario. Entre 1711 y 1613 la iglesia fue reformada, alargándose su nave y construyéndose una fachada barroca. Como anécdota de este lugar se puede mencionar que Antonio Gaudí realizó un proyecto para la capilla de esta iglesia, pero el proyecto no se llegó a realizar pese a haber sido aprobado por el Obispo de Barcelona. A día de hoy aún se conserva el boceto original.

El paseo por esta ciudad puede continuar por Cal Marquès, un edificio residencia situado a la entrada del pueblo y rodeado de un gran jardín.

Las cuatro torres es un edificio civil que ha sido declarado bien cultural de interés local. Posee una planta rectangular, flanqueada por una torre de base cuadrada, motivo por el cual se le conoce con el nombre de las cuatro torres. Fue en otra época la residencia de los señores de Alella.

Otro punto de gran interés turístico se encuentra en la Masía Can Magarola, una de las masías más antiguas dela ciudad, situada en la parte más alta de la Riera Coma Clara. En esta masía, convertida en museo actualmente, se recogen algunos de los restos de edificaciones de la zona.

Qué hacer en esta ciudad

Una de las grandes tradiciones de la zona es la tradición vinícola. Alella posee un vino con Denominación de Origen, por lo que una de las actividades más recomendadas para todas aquellas personas que visiten la ciudad es conocer una bodega. Observar cómo se plantan las viñas, conocer las variedades más utilizadas para este fin, así como los procesos de elaboración del vino constituyen una visita inolvidable recomendada para todos los miembros de la familia.

Dónde dormir

Un hotel, un hostal o un alojamiento rural son algunas de las opciones de alojamiento que se pueden encontrar en esta ciudad. La oferta de alojamientos rurales es algo más reducida, siendo mucho más amplia en los alrededores de la ciudad.

Traslados

Los visitantes de Alella disponen de cuatro opciones para realizar el traslado desde el aeropuerto de Barcelona a la ciudad, en tren, autobús, taxi o coche.

Los desplazamientos dentro de la ciudad pueden hacerse empleando el transporte público. También puede utilizarse el servicio de alquiler de coches que permite desplazamientos mucho más personalizados.

Otros datos de interés

Alella es un destino estupendo para conocer con la familia. Allí se pueden encontrar diversas actividades pensadas para todas las edades. Desde paseos por la naturaleza hasta talleres enológicos para niños, una oportunidad inmejorable para conocer un lugar sorprendente.