Bagá

La historia ha sido testigo de muchos sucesos en el interior de la provincia de Barcelona. Si no que se lo pregunten a los que alguna vez han parado en Bagá, una localidad que vivió en la Edad Media más temprana la convivencia de religiones como el catarismo en sus calles. De aquellos tiempos quedan aún restos que dan a la localidad un ambiente muy especial, restos que, además, se unen a los medievales para convertir a este tranquilo pueblo en un lugar perfecto para vivir una escapada única. Y tampoco hay que olvidar su naturaleza, y es que hay muchos parajes en los que poder disfrutar de grandes planes y excursiones.

Adentrarse en las empedradas calles de Bagá es un regalo que el viajero tiene que aprovechar al máximo. Para ello lo mejor es no dejar atrás ninguno de los lugares de interés que se encuentran en esta localidad. Por ejemplo, cualquier ruta debería comenzar por la plaza Galcerán de Pinós. Este era el centro neurálgico del pueblo desde su fundación en el siglo XIII y aún hoy concentra eventos como el mercado medieval y otros muchos. No muy lejos de aquí se encuentra el edificio del Palacio de los Barones de Pinós, uno de los más importantes de la región, y el puente románico del río Bastareny. La iglesia de Sant Esteve y el Santuario de Paller son también lugares a los que hay que acercarse para descubrir el excepcional patrimonio que se concentra en las calles del pueblo.

Hay muchas cosas que se pueden hacer en Bagá, aunque buena parte de ellas están protagonizadas por una naturaleza que cuenta con la cercanía de los Pirineos como principal atractivo. Por ejemplo, un plan de lo más aconsejable es recorrer en parte las riberas del Bastareny, río que pasa por el mismo pueblo y que se adentra en la naturaleza regalando pequeñas cascadas y saltos de agua encantadores. Muy cerca de esta localidad se encuentra también el Museo de las Minas de Serchs, una oportunidad para conocer el pasado minero de la región. Por supuesto, merece la pena desplazarse un poco para descubrir Tosa d'Alp, un lugar perfecto para practicar montañismo o para disfrutar de deportes como el esquí de una forma muy divertida.

Bagá es hoy un destino turístico del interior de Barcelona que destaca de forma notable. Gracias a ello, los visitantes pueden encontrar una magnífica oferta de alojamiento capaz de cubrir todas las necesidades y adaptarse a los gustos más diversos. Encontrar una habitación en un hotel o en un hostal resulta de lo más sencillo, ya que la variedad de establecimientos en el pueblo es notable.

Hay muchas opciones para desplazarse a Bagá desde la ciudad de Barcelona. Por ejemplo, los autobuses de compañías como ALSA conectan ambos puntos a diario. También la línea R4 de los trenes catalanes lo hace. Ahora bien, lo más rápido para recorrer los 130 km que separan Barcelona de esta localidad es conducir. Por la C-16, la carretera más práctica para este trayecto, el viaje durará aproximadamente 1 hora y 30 minutos.

Bagá es el escenario de muchas fiestas consideradas de gran interés. Por ejemplo, la Fia-Faia se celebra cada 24 de diciembre rindiendo culto al fuego de una forma ancestral. Está considerada como patrimonio inmaterial de la humanidad y resulta realmente interesante. La Fiesta del Arroz se celebra cada año el segundo domingo de febrero y ofrece la oportunidad de conocer la gastronomía local en un ambiente festivo lleno de atracciones de todo tipo.