Un museo bajo una plaza

Así es, en pleno Barrio Gótico de Barcelona, a cinco minutos caminando desde la Plaça de la Catedral, el viajero descubrirá un curioso museo que pocas guías de la ciudad incluyen. La plaza es Plaça del Rei y el museo es Museu d´Historia de la Ciutat, ubicado en un edificio gótico trasladado en el año 1931 desde otra ubicación, y con sorpresa: un ascensor desciende hacia el subsuelo de Barcelona, desvelando, en cada planta, páginas de su historia.

¿No apetece hacer un viaje en el tiempo con el simple esfuerzo de apretar el botón de un ascensor? Bajando, bajando, el visitante descubre, primero, en el nivel más bajo, la Barcelona romana, la antigua Barcino, a través de restos de alcantarillado, baños, piso de mosaico y un tramo de calzada. Luego, en el piso superior, y enmarcados entre los lienzos de la muralla romana del siglo III, diferentes vestigios de lo que fue la ciudad después de los romanos, en concreto hasta el siglo VII de nuestra era. La visita es intensa, completa, cargada de descubrimientos, tanto como para que lleve un par de horas recorrer todo el recinto del museo: restos de tejidos, partes de lo que fue una factoría de salazón, ruinas de templos (cristianos y pre-cristianos). No lo dude y coja una audioguía. De esta forma, multiplicará por diez el placer de la visita. Además, desde el mismo museo se organizan diferentes visitas guiadas y temáticas por la Barcelona gótica, medieval, judía, republicana, nocturna. Además, la entrada al museo incluye el derecho de subir a la azotea. Allí se descubrirá un magnífico mirador sobre el núcleo antiguo de la ciudad.