​Vic

​Vic es una localidad catalana situada al norte de la provincia de Barcelona, en la comarca de Osona. Geográficamente el municipio, con más de 40.000 habitantes, se emplaza en una planicie o depresión a medio camino entre Francia y la ciudad de Barcelona. Diversos pueblos y tribus como los ausetanos, romanos, visigodos y sarracenos han ocupado el territorio, mientras que la época de reanimación demográfica y económica del siglo XVIII, en la que destaca la construcción de diferentes edificios religiosos y civiles, se considera la de mayor apogeo. En la actualidad la villa ofrece a sus visitantes uno de los conjuntos medievales más atractivos de Cataluña, además de ser popular por una gastronomía en la que predominan los embutidos como el salchichón o el "fuet".

La ciudad de Vic cuenta con numerosos lugares que visitar, atractivos espacios de interés como el impresionante Templo Romano, construido en la zona más alta del municipio. Se trata de un edificio reconstruido en el siglo XIX a partir de uno de sus capiteles, encontrado tras el derribo del antiguo Castillo. No obstante, uno de los rincones más populares de la villa es su magnífica Plaza Mayor, donde un par de días a la semana se celebra un mercado de embutidos, frutas y verduras. La localidad conserva algunos restos de muralla medieval, sobre todo en la zona de la Rambla de Montcada, donde se puede observar en el muro anillas colgantes para sujetar al ganado en los días de mercado. El Puente de Queralt, el Ayuntamiento con ventanales góticos y la Catedral de San Pedro con el campanario románico más alto de Cataluña son rincones históricos de obligada visita, albergando este último los murales del pintor Josep Maria Sert.

Los turistas que visiten el municipio de Vic descubrirán entretenidas e inolvidables actividades que realizar. Los viajeros no podrán marcharse de la ciudad sin probar el popular salchichón o longaniza catalana, un manjar con identidad propia que llegó a mantener a más de 30 fábricas en la villa. En la actualidad, Casa Riera Ordeix, ubicada en el casco antiguo, es una fábrica familiar que utiliza el secado natural para la elaboración de los embutidos. La localidad también alberga el interesante Museo Episcopal, que dispone de más de 29.000 piezas de arte medieval, y el Museo del Arte de la Piel. Además de disfrutar de un extenso catálogo cultural, los visitantes pueden practicar actividades en familia como ciclismo, disponiendo de más de 100 rutas BTT para principiantes y expertos. También es posible viajar en globo y llevar a cabo rutas a pie que permiten deleitarse con un entorno de gran valor paisajístico.

La ciudad de Vic facilita a sus visitantes diferentes tipos de alojamientos: hostales, hoteles, establecimientos de turismo rural, viviendas de uso turístico, albergues y áreas para autocaravanas. Los alojamientos son de diversas categorías, se reparten por toda la villa e incluyen servicios de calidad capaces de satisfacer a los huéspedes más exigentes.

En los últimos años se han llevado a cabo diversas obras de mejora en lo que respecta a las vías de comunicación con la ciudad de Vic y sus alrededores. La localidad se ubica a unos 70 kilómetros de Barcelona y a aproximadamente 60 kilómetros de Girona y es posible trasladarse fácilmente en automóvil o autobús interurbano a través de las carreteras C-17, C-25 y C-37. El municipio cuenta con un excelente red de autobuses y trenes que realizan conexión con otras ciudades catalanas. Los aeropuertos de Girona y Barcelona se ubican a 60 y 70 kilómetros respectivamente.

Vic ocupa una superficie de 30,92 km² y cuenta con un clima irregular con niebla y bajas temperaturas en invierno y frecuentes lluvias en verano, que consiguen mantener las diversas especies vegetales de la región.