​Tremp

​Tremp es una localidad ubicada al norte de la provincia de Lérida y que ocupa el municipio de mayor extensión de toda la comunidad autónoma. Se trata de un acogedor destino, capital de la comarca del Pallars Jussà, que invita a disfrutar de un encantador entorno natural y de la oportunidad de recorrer espacios de atractivo cultural, así como de compartir una tradición y gastronomía capaz de cautivar a todos sus visitantes. Los orígenes de la ciudad se remontan al siglo IX, con un pasado medieval que tuvo su momento de apogeo durante la Edad Moderna y que se plasma en buena parte de su patrimonio y eventos de interés repartidos por todo el calendario.

Tremp alberga un interesante patrimonio histórico-cultural donde destacan lugares de visita obligada como la Creu de Terme, de mediados del siglo XVII y uno de los símbolos más característicos de la ciudad; la Basílica de Valldeflors, título concedido por Pío XII en 1923 y que alberga en su interior un estupendo órgano de origen barroco y un retablo de la Sagrada Familia o el Puente de Sant Jaume, que ofrece desde la colina una magnífica panorámica de toda la cuenca. Dentro del municipio son también llamativos destinos de interés como la iglesia parroquial románica de Sant Pere d'Orrit y la Central Hidroeléctrica de Talarn.

El agradable entorno natural de la localidad ofrece un universo de matices y propone descubrir unos alrededores de gran interés ecológico y paisajístico donde practicar numerosas actividades como el senderismo o los paseos en bicicleta desde la Serra del Montsec o la Vall dels Voltors hasta las montañas de Montllobar o Lleràs. La Torre de Tamúrcia dispone de un servicio de información turística y alberga un Centro de Interpretación de aves, mientras que en la Collada de Torogó es posible disfrutar de un magnífico espectáculo de buitres. Asimismo, en la serra de Sant Gervàs se encuentran pinturas rupestres declaradas como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El centro urbano de Tremp propone compartir tres circuitos de longitudes que van desde los dos a los seis kilómetros y que permiten compartir un tranquilo recorrido por su patrimonio. La gastronomía del lugar invita a degustar desde platos tradicionales y sabrosos como el cordero hasta otros suculentos manjares derivados del cerdo, acompañados de una selección de exquisitos vinos de la región, además de especialidades como el "panadó" de espinacas y postres típicos como las almendras garrapiñadas o el "brossat" con miel.

Tremp es sinónimo de alojamiento de calidad, tanto en el centro urbano como alrededor del término municipal, pudiendo encontrar el descanso y la relajación en un cómodo y acogedor hostal u hotel y en albergues y apartamentos turísticos preparados para hacer sentir a sus huéspedes como en casa.

Tremp dispone de un excelente eje de conexión por carretera a partir de la C-13, que atraviesa la comarca de norte a sur siguiendo el cauce del río Noguera Pallaresa y sirve como centro neurálgico de las comunicaciones pirenaicas. Asimismo, otras vías de acceso como la N-230, la N-260 y la C-14 permiten llegar fácilmente a destinos como Andorra y algunas poblaciones de Aragón. La localidad cuenta con un servicio de autocar y un servicio de tren de cercanías que conecta Lleida con la Pobla de Segur.

Tremp cuenta con una extensión de 303 km² y una población de más de 6.000 habitantes. A pesar de gozar de un clima mediterráneo, la ciudad dispone de unas temperaturas máximas y mínimas extremas y se convierte en la puerta de entrada al Pirineo y en un importante centro comercial y de servicios. Entre los eventos que se celebran en la comarca destacan la Fiesta de San Bonifacio y las ferias del embutido y del membrillo.