Cala de Finestrat

A pocos kilómetros de la famosa playa de Benidorm se haya uno de los reductos más atractivos y tranquilos de la Costa Blanca: la Cala de Finestrat.

La Cala de Finestrat es un lugar ideal para quienes buscan unas vacaciones en la Costa Blanca pero quieren alejarse de aglomeraciones y de la excesiva saturación de hoteles, apartamentos, bares y locales de otras zonas más concurridas de esta zona del litoral mediterráneo.

No obstante, aunque más tranquila y sosegada que la vecina ciudad de Benidorm, la Cala de Finestrat también ofrece múltiples posibilidades a todos aquellos que la visitan. Comenzando por una interesante oferta de alojamiento en hoteles y apartamentos de diferentes precios y con diversas prestaciones, y continuando con animados pubs y excelentes restaurantes, este lugar cumple con las expectativas de los turistas que viajan a la Costa Blanca: playa, diversión y un exquisito trato al cliente.  La playa de la Cala de Finestrat se caracteriza por tener una arena fina y suave y unas aguas turquesas que invitan a darse un chapuzón. Durante más de 25 años, el distintivo de Bandera Azul otorgado por la Unión Europea ha sido la prueba de que ésta es una de las mejores y más cuidadas playas de toda el litoral de la Costa Blanca.  Caracterizado por ser un destino familiar y acogedor, en la Cala de Finestrat se pueden realizar una gran variedad de deportes acuáticos, destacando especialmente el buceo y el submarinismo. A parte de esto, en los hoteles y apartamentos suelen ofrecer interesantes descuentos para visitar algunas atracciones cercanas, como Terra Mítica, Aqualandia o Mundomar, en donde grandes y pequeños pasarán un día inolvidable y diferente.

Todo esto puede completarse con un paseo por el casco urbano de Finestrat o con una excursión hacia el interior, donde se podrá practicar senderismo y maravillarse con unas vistas excepcionales.

Al finalizar el día, y después de un breve descanso, nada mejor que pasar un rato divertido y agradable en alguno de los espectáculos que ofrecen los hoteles o, en caso contrario, optar por tomar un aperitivo junto al Paseo Marítimo o en Benidorm antes de regresar a la tranquilidad de los apartamentos y recuperar fuerzas para el día siguiente.