Javea

El municipio alicantino de Javea en la Costa Blanca es conocido como la perla blanca por la belleza de sus playas. Con un clima extraordinario durante todo el año, destaca por su entorno natural y la luminosidad de su cielo, unidos a bellas tradiciones y a una deliciosa gastronomía. A pesar de contar con una población que ronda los 30.000 habitantes, tiene una variada oferta cultural y de ocio, que unidas a sus paisajes, lo convierten en un destino idílico, tanto para el viajero que busca la tranquilidad como para el que prefiere unas vacaciones con numerosas opciones de ocio. Esto unido a una amplia oferta de hoteles y apartamentos, hacen de Javea uno de los pueblos con más encanto de la Costa Blanca.Hoteles y apartamentos en Javea La oferta de hoteles en esta localidad alicantina es muy variada, y podrás escoger reservar una estancia en hoteles de grandes cadenas de 5 estrellas, hasta pequeños hoteles con encanto o establecimientos de 4 estrellas con spa. Aquellos que prefieran la comodidad de alojarse en apartamentos también encontrarán una variada oferta de apartamentos turísticos con grandes piscinas y a pie de playa. Este bonito pueblo de la Costa Blanca cuenta también con su propio Parador de Turismo, enclavado frente a una paradisíaca playa de arena blanca y con impresionantes jardines. Javea es el destino perfecto para disfrutar de calas de arena blanca y aguas turquesas como Cala Blanca o Cala Sardinera en las que los aficionados al buceo encontrarán un lugar perfecto para practicarlo. Por otra parte, su gastronomía basada en la cocina mediterránea y en exquisitos arroces y pescados hace que el pueblo esté salpicado de numerosos restaurantes con terrazas frente al mar en las que degustar las delicias de la zona. Si eres de los que prefiere la vida nocturna y preparas tu visita durante los meses de verano, no te pierdas la zona del Primer Muntanyar, o la Playa del Arenal, donde se encuentran los locales más de moda de esta zona de la Costa Blanca. También es posible conocer la historia de Javea adentrándose en alguna de las rutas por los recorridos más tradicionales como los restos romanos de El Arenal o las costumbres del siglo XIX en la que la comercialización de la pasa era vital para la localidad.