Sagunto

En el interior de Valencia, a escasos kilómetros de Puerto de Sagunto, se localiza la ciudad de Sagunto, capital de la comarca del Campo de Murviedro, al norte de la Comunidad Valenciana. Este municipio cuenta con un casco histórico con un pasado digno de ser visitado, desde su teatro romano a su castillo, sin olvidar su judería o sus templos.

Sagunto es un buen lugar para alojarse tanto si se quiere hacer turismo cultural como si se quiere disfrutar de la playa y el sol. Puerto de Sagunto, una de las playas más conocidas de la parte norte de la provincia de Valencia, está a 6 kilómetros de distancia y se puede llegar a ella tanto en vehículo privado como en transporte público. En Sagunto no faltan los servicios, las tiendas, los bares y los restaurantes, así como los hoteles, pensados para viajeros de toda índole.

En este municipio podréis conocer uno de los castillos más destacados de la Comunidad Valencia, por el que han pasado grandes civilizaciones de la historia. De hecho, es Monumento Nacional desde 1931. Para visitarlo, lo mejor es ir en época de temperaturas suaves, o si se va en verano, ir a primera o última hora para evitar el calor. El castillo se puede ver de martes a domingo y en él encontraremos siete plazas, destacando la plaza de Armas, también conocida como la de Santa María Magdalena, que es la más antigua del castillo y en la que se ven las huellas del foro romano e incluso una cisterna. Además en el interior del recinto se descubren vestigios de otras épocas como los restos árabes del aljibe de nueve pilares de la Plaza de la Conejera.

Otro indispensable de Sagunto es el Teatro Romano, que fue el primer lugar del país en ser declarado Monumento Nacional. Sus restos, que sufrieron una rehabilitación no exenta de polémica, datan del siglo I y nos enseñan cómo eran estos edificios lúdicos romanos que tanta importancia tuvieron en diferentes ciudades del imperio. Destaca su construcción, que ofrece unas condiciones acústicas, dignas de resaltar, y el aprovechamiento del terreno montañoso para construir las gradas con cabida para 8.000 personas. A la vez que se visita el teatro, se puede ver un museo con piezas de los yacimientos de las zonas y explicaciones.

Además, el propio casco de Sagunto guarda sus encantos. No hay que dejar de pasear por su judería de calles estrechas con casas encaladas y con arcos ojivales. Para entrar lo mejor es hacerlo a través de la calle del Castillo. Tampoco hay que dejar de acercarse a la zona de Santa María, un templo de estilo gótico ojival valenciano y junto al que se encuentran las ruinas del Templo de Diana, del siglo V-IV a.C y que se relaciona con el paso de Aníbal por Sagunto.

Para conocer la historia más reciente del lugar se puede visitar en Puerto de Sagunto el Horno Alto, que queda como testigo del patrimonio industrial. La economía se ha basado durante muchos años en fábricas de siderurgia, como ejemplo de ello queda esta infraestructura, que se puede ver desde fuera y que es un todo un símbolo de la zona.