Vilalonga

El olor del mar, la tranquilidad de las zonas rurales de Galicia y una oferta de ocio y cultural capaz de sorprender a cualquier. Todo lo anterior se encuentra al alcance del viajero que decida darle una oportunidad a Vilalonga, una localidad situada en Pontevedra que conserva buena parte de esas tradiciones que no han de perderse jamás. La ciudad sigue siendo aún hoy un importante lugar para todos los que desean conocer la cultura marisquera de Galicia. No obstante, sus antiguos edificios son también un reclamo para el visitante, y es que hay algunos que son tan excepcionales que cautivarán a cualquier obligando a sacar la cámara de fotos en muchas ocasiones. En definitiva, un destino ideal para escapadas de fin de semana con un marcado acento rural.

Qué ver en Vilalonga

Esta ciudad cuenta con una serie de lugares que deben estar siempre presentes en cualquier recorrido que se haga por ella. Sin ir más lejos, algunas de sus iglesias son monumentos de importancia, por lo que merece la pena descubrirlas. La principal de todas ellas es la de San Pedro y cuenta con una sólida base de piedra y una planta con una sola nave que combina sencillez, austeridad y un encanto muy especial. Desde ella se puede pasar a la popular capilla de Santo tomé, uno de los lugares más especiales para los habitantes del pueblo. Pero también hay edificios civiles de importancia. Por ejemplo, el pazo de los Pardo del siglo XVI con fachada blasonada, capilla y un tradicional horreo o el pazo del Revel también del siglo XVI son lugares que no hay que dejar de visitar bajo ningún concepto para aprovechar todo lo que esta zona ofrece.

Qué hacer en Vilalonga

La cercanía del mar es algo que no puede pasarse por alto en esta zona. Los visitantes tienen que aprovechar la cercanía de la ría de Arosa para disfrutar de la magia del lugar. En esta zona es posible todavía encontrar marisqueros tradicionales faenando que resultan realmente pintorescos e interesantes. En la ciudad de Vilalonga aún siguen en activo fábricas de cerámica tradicional y espacios de cultivo de la vid que también guardan la esencia del pueblo. Así, hacer un recorrido por estos lugares es siempre una gran idea para descubrir lo que ha hecho que esta localidad sea una de las más importantes de la región.

Dónde dormir

Para dormir existe una amplia variedad y oferta de alojamiento, por lo que cualquiera encontrará una opción hecha a su medida. El hotel es la forma más usual de establecimiento y hay algunos con una calidad bastante alta. Con todo, también es posible encontrar un hostal económico para disfrutar de esta oportunidad. Todo ello acompañado de pequeñas casas rurales e incluso apartamentos cerca del mar.

Transporte

La forma más normal de llegar hasta aquí es conduciendo desde Pontevedra. Esta ciudad no se encuentra a más de 35 km que tardan en completarse unos 35 minutos si se conduce por la AP-9. Santiago de Compostela tampoco está demasiado lejos. Los 70 km que separan ambos lugares se recorren en 1 hora por la misma AP-9.

Otros datos de interés

Es importante no dejar pasar la oportunidad de consumir marisco en la zona. El de aquí es uno de los mejores de toda Galicia, por lo que es posible encontrarlo muy fresco en muchos establecimientos de la localidad para disfrutar de bocados que se convertirán en parte de la experiencia del viaje. Tampoco se debe rechazar el albariño y otros caldos elaborados en las vides de esta localidad para disfrutar de sabores muy especiales.