​Santa Cruz de la Palma

​Santa Cruz de la Palma, conocida por sus calles empedradas, su animado puerto y su arquitectura centenaria, es la capital de La Palma, que se integra dentro del archipiélago canario. La historia de la ciudad se remonta al siglo XV y se enclava en una bahía natural, lo que la convertía en el emplazamiento ideal para establecer un puerto. La ciudad fue arrasada en el siglo XVI por el pirata Pata de Palo y tuvo que ser reconstruida, aunque de esa época se conserva el Castillo de Santa Catalina, entre otros edificios.

El viajero podrá pasear tranquilamente por la ciudad, admirando los coloridos balcones de madera labrada que se alzan sobre la Avenida Marítima y que son uno de los símbolos arquitectónicos más conocidos de la ciudad. Asimismo, se puede pasar un rato muy agradable en la Plaza de España, que acoge la iglesia Matriz de El Salvador, varias casas nobles, una fuente de piedra y el edificio del Ayuntamiento. Santa Cruz de la Palma está declarada en su conjunto como Bien de Interés Cultural y además de una rica arquitectura, en sus calles también acoge dos museos: el Museo Insular de La Palma, con piezas de arte, textiles y artesanía, así como el Museo Naval del Barco de la Virgen.

A las afueras de la ciudad, a unos 3 kilómetros del centro urbano, se puede visitar el Real Santuario de Nuestra Señora de las Nieves, mientras que a unos 6 kilómetros se emplaza el Maroparque, dedicado a la conservación de animales exóticos, muchos de ellos en peligros de extinción. Este zoo cuenta con abundante vegetación autóctona y ofrece bonitas vistas al Atlántico, a la Isla Bonita y a Santa Cruz de la Palma.

Asimismo, la isla es ideal para los amantes de la naturaleza, el trekking y el excursionismo, pues cuenta con varios enclaves naturales por los que se pueden hacer infinidad de rutas. Entre ellos se encuentra el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, que se emplaza a una media hora de la ciudad, así como el Parque Natural de Cumbre Vieja, un poco más al sur.

Los medios de transporte más habituales para acceder a la isla son el avión y el barco. El Aeropuerto de La Palma se emplaza a 10 kilómetro al sur de Santa Cruz de la Palma, mientras que desde el puerto de la ciudad, situado en pleno centro, se pueden conseguir barcos a Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Arrecife, Los Cristianos y otros destinos insulares.

La capital de la isla cuenta con una interesante oferta de alojamientos que pone a disposición de los viajeros hoteles, apartamentos, casas rurales y hostales. Se puede conseguir un hotel o un apartamento con vistas al mar desde su balcón, así como un económico hostal en pleno centro o una casa en una finca aislada, rodeada de naturaleza y tranquilidad. Quienes lo deseen, podrán reservar estancias con cocina privada, lo que ofrece mayor libertad, o decantarse por hoteles y hostales muy próximos a la playa para disfrutar del influjo del mar.

Al visitar la isla, una opción excelente para aquellos que deseen conocer en profundidad La Palma es alquilar un coche, pues un vehículo propio permite conocer enclaves únicos con gran biodiversidad paisajística. Asimismo, Santa Cruz de La Palma cuenta con una buena conexión de autobuses, que en la isla reciben el nombre de “guaguas”. El transporte público une los principales núcleos urbanos, pero no llega a ciertos enclaves naturales de la isla, como el Roque de los Muchachos. El taxi también es una opción, especialmente recomendable para llegar al aeropuerto o al puerto, con paradas en todos los núcleos urbanos importantes.