El Palmar

Recibe el nombre de El Palmar un caserío tinerfeño, que pertenece al municipio de Buenavista del Norte. Su denominación proviene del valle homónimo ubicado en el Macizo de Teno, a escasos ocho kilómetros del casco urbano de la mencionada localidad. Históricamente, fue uno de los primeros fundados por los conquistadores castellanos que decidieron aprovechar la fertilidad de sus tierras, en especial de los cereales. En general, la región destaca también por su dedicación a la ganadería y, cómo no, por el creciente turismo de los últimos años. En época guanche, se encontraba dentro del denominado Menceyato de Daute, una de sus nueve demarcaciones territoriales.

La localidad de Buenavista del Norte (a la que pertenece El Palmar) destaca, en primer lugar, por su excepcional fauna y flora. De hecho, a poca distancia se halla el espacio protegido del Parque Rural de Teno. También constituye una zona de especial protección para las aves. En segundo lugar, sobresale también por su rico patrimonio artístico. De hecho, el municipio se compone de tres bienes de interés cultural: el Conjunto Histórico del Caserío de Masca, el Buenavista del Norte y la zona arqueológica Pico de Yeje. En general, la comarca conserva todavía numerosos senderos y veredas, así como bancales (antiguos refugios de piedra para pastores).

Merece realmente la pena visitar el caserío en la última quincena de septiembre. Durante estas fechas, se celebran unas fiestas en honor a Nuestra Señora de la Consolación. Especialmente remarcable es el baile de las libreas, un baile que data del siglo XVI, que representa la lucha entre el bien y el mal, con Diablo incluido. Además, cada seis horas repican las campanas de la iglesia. Aunque, en general, diversos caseríos y municipios de alrededor cuentan con diferentes fiestas y tradiciones. Sobresalen las danzas de las cintas o los bailes de cuerdas.

En cuanto a alojamientos, los visitantes pueden hospedarse en hostales, casas rurales, villas, apartamentos y hoteles. La cercanía del mar permite igualmente la práctica del submarinismo, con actividades concertadas por los establecimientos, así como el senderismo o el ciclismo. En algunos de estos hoteles destaca en especial la unión de la piscina con el entorno natural. Por su parte, los hostales invitan a tomarse todo de un modo más relajado, con sus vistas a las montañas. En cualquier caso, no falta la conexión wifi, un baño individual o un televisor de pantalla plana. Lo que sí se encuentra asegurado en todos los alojamientos son las vistas increíbles.

A la isla se puede llegar perfectamente en avión, ya sea hasta el Aeropuerto de Tenerife Norte o Sur. Por su parte, dos líneas de autobuses o guaguas (como aquí se los llama) comunican el caserío entre Buenavista y otras localidades. Se trata de las líneas 355 y 366. Si se viene en coche (ya sea propio o de alquiler), se debe utilizar la carretera TF-42 o TF-436. Otros autobuses que pasan por la localidad de Buenavista son el 107 o el 363. En general, la moto o la bici resultan igualmente bienvenidas para moverse de un lugar a otro.

Para visitar con toda la familia, el faro de Punta de Teno seguro que agrade a grandes y pequeños. Descubrir pequeñas calas, disfrutar de la rica gastronomía canaria, comprar productos artesanales típicos (especialmente de cestería y de madera) constituyen todo un atractivo para aquellos que deseen disfrutar de las islas de una manera más sosegada y cercana a la naturaleza. Por supuesto, cabe señalar que la localidad dispone de los centros de salud básicos como en el resto de España. La hospitalidad y cordialidad de sus gentes representan un plus añadido.