​Vilaflor de Chasna - Vilafror

​Vilaflor de Chasna -o Vilaflor-, localidad situada en una zona habitada por los guanches hasta el siglo XV, se encuentra al sur de la isla de Tenerife. Aparece rodeada de pinares y transmite un encanto apacible y especial. Su población se dedica al turismo y a los cultivos, principalmente de patatas, almendros y viñedos. La cercanía del Teide, su tranquilidad, sus atractivos paisajes y su clima espectacular convierten a este pueblo en un destino turístico muy demandado.

Las calles empedradas de la ciudad están flanqueadas por casas bonitas, que delatan la arquitectura típica de la zona. Entre sus edificios más destacados se cuentan la iglesia de San Pedro Apóstol, el santuario del Santo Hermano Pedro, convertido en un centro de peregrinación, la Casa de la familia Soler, fundadores del municipio, y los restos del Molino de Agua, el primer molino de Vilaflor, que data del año 1644 y funcionó hasta 1915. Junto a la iglesia de San Pedro Apóstol se descubre la Casa Inglesa, erigida en el siglo XIX, que hoy funciona como casa parroquial.

Al pasar unos días en un hotel o un hostal de la ciudad o los alrededores es recomendable acercarse hasta Jama, donde se encuentra un caserío tradicional que alberga edificios bastante bien conservados de la arquitectura popular propia del sur tinerfeño. Es posible contemplar antiguos elementos característicos de las actividades del campo, como aljibes, atarjeas, depósitos, hornos, bancales, caminos de piedra y cuevas. El conjunto ha sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por el gobierno de Canarias en 2004. Asimismo, la región invita a explorar mediante rutas de senderismo o bici de montaña el parque natural Corona Forestal, en cuyos exuberantes bosques se pueden descubrir muchos ejemplares de fauna y flora autóctonos y paisajes de inmensa belleza, con el mar como telón de fondo. También es un plan estupendo visitar el paisaje protegido de Ifonche, situado en dirección a Adeje, que combina paisajes naturales con cultivos abancalados. Cerca de allí se encuentra el famoso Barranco del Infierno.

La oferta de alojamiento esta localidad de Chasna es capaz de satisfacer las preferencias más dispares. En la localidad prestan servicios varios hoteles de 4 estrellas y de 3 estrellas, algunos de ellos con restaurante, especialmente indicados para viajes en pareja o en familia. Además, es posible encontrar varios hoteles cerca del acceso al parque nacional del Teide, condición muy importante para muchos viajeros apasionados por el turismo activo. Asimismo, quienes desean ahorrar en su presupuesto de viaje pueden instalarse en un hostal. Este tipo de alojamientos ofrecen habitaciones privadas o compartidas y, por eso, son una fantástica opción para grupos de amigos. Realmente, existe una amplia variedad de alternativas de alojamiento, capaz de satisfacer a todos los visitantes.

El medio más cómodo para llegar hasta Vilaflor y moverse por la zona es un coche de alquiler, que se puede recoger en el mismo aeropuerto de Tenerife Sur, situado a 20 kilómetros. Este trayecto se completa en media hora en coche por la TF-563. TITSA, la compañía de autobuses o guaguas de la isla, gestiona líneas hacia esta localidad. La línea 342 cubre el trayecto Costa Adeje- Cañadas del Teide - Portillo, la línea 474 circula entre Granadilla y La Escalona, y la línea 482 llega desde Los Cristianos, pasando por Arona.

Los viajes con niños por Vilaflor y los alrededores resultan entretenidos y didácticos, ya que permiten conocer de cerca la historia de la isla a través de antiguos testimonios arquitectónicos y también apreciar su singular naturaleza mediante rutas de senderismo. Es imprescindible observar el famoso Pino Gordo y, frente a él, el Pino de las Dos Pernadas, ambos considerados los árboles autóctonos más altos de España. La gastronomía de la región, por su parte, es sencilla, nutritiva y deliciosa, e involucra muchos productos locales, como los quesos de cabra, el gofio, la miel, las verduras y las frutas, algunas exóticas para los visitantes. Entre sus platos destacan las papas con mojo y el puchero canario.