Museo de Picasso en la sierra

Pues si, si que lo tiene y el motivo de que hayan llegado hasta aquí las obras del artista malagueño es bien evidente: los 26 años de amistad que unieron a Picasso con Eugenio Arías, barbero personal del pintor y natural del pueblo.

Durante su larga relación, Picasso fue regalando a Eugenio distintas obras suyas… y éste quiso que, al morir el dictador Francisco Franco, su pueblo pudiera tener un museo monográfico con todas aquellas piezas. El 5 de marzo de 1985, fecha de inauguración de este museo, el sueño de Eugenio se hizo realidad.

Con respecto al contenido del museo, y pese a tratarse tan sólo de una pequeña colección de sesenta piezas, es muy variado -cerámicas, litografías, carteles, dibujos, aguafuertes, un pirograbado...- destacando, especialmente, curiosidades como la caja de instrumentos de barbero de Eugenio, pirografiada por el pintor (apenas se conocen ejemplos de pirografías en la obra de Picasso) o El Picador, una obra realizada en aguatinta y cedida por Jacqueline Picasso.

Con una muy preponderante presencia de la tauromaquia como tema central de la colección, el visitante encontrará aquí también alusión a otros temas… como la también muy recurrente preocupación picasiana por los derechos humanos. Ejemplo de ello son los carteles Asturias 1963, El Prisionero y la Paloma, Congreso Mundial por el Desarme General y la Paz.