Dormir en el acuario de San Sebastián

Bajo el cuidado y explicaciones de unos monitores, los niños pasaran la noche entre explicaciones y juegos para conocer el mundo de esos peces con los que pasarán la noche. Luego, guiados por un técnico del museo, los niños realizarán una visita nocturna por las instalaciones (acuarios y museo) del Aquarium.

Luego, acabado el recorrido, los pequeños podrán elegir ponerse a jugar a uno de los tres juegos adaptados para la ocasión: La Busca del Tesoro –pistas que habrá que ir resolviendo-; el Aquatwist –una adaptación del viejo juego del Enredo, adaptado al mundo marino-; o el Juego de los Peces, basado en el popular Juego de la Oca. Se elija el que se elija, una cosa está clara: a la mañana siguiente los papas han de estar preparados para escuchar, largo rato, todo lo que sus hijos han aprendido sobre el mundo submarino. Seguro que será mucho, mucho.