Dijon

Un tranquilo recorrido por las ciudades más desconocidas de Francia debe tener una parada obligatoria en Dijon, y es que el país vecino es mucho más que París o Lyon. Todo el que se detiene en esta localidad del este francés acaba fascinado por su riqueza patrimonial, y es que la historia ha tomado a este lugar como una zona por la que han pasado muchas culturas que han podido dejar su huella de forma imperecedera. Así, el viajero que se detenga aquí con su pareja o con amigos, encontrará un espacio idóneo en el que disfrutar de cada segundo.

Qué ver en Dijon

Es importante comenzar un recorrido por la zona más antigua de la ciudad, y es que el centro histórico de Dijon guarda alguna que otra joya que puede presumir de contar con más de mil años de antigüedad. Sin duda, la primera parada está en la iglesia románica de Saint Philibert, un templo cargado de belleza que está considerado como una de las obras cumbre de este estilo en la región. De ahí nada mejor que pasar a Notre Dame del siglo XIII y a la catedral de San Benigno que cuenta con una cripta del siglo XI que es todo un regalo para el amante de la historia y la arquitectura. Por lo demás, no hay que olvidar que las calles más céntricas de Dijon siguen manteniendo ese aspecto medieval que dan los entramados de madera y los empedrados de las vías, por lo que es imposible no disfrutar aquí de una estancia tan pintoresca como inolvidable.

Qué hacer en Dijon

Si los monumentos son esenciales en cualquier recorrido por Dijon, los museos no lo son menos, y es que, tras París, esta ciudad es una de las grandes capitales culturales de toda Francia. Así, hay que crear una ruta para no dejar escapar ninguno de estos espacios dedicados a la cultura. Por ejemplo, una buena forma de empezar es acercándose al Museo de Bellas Artes, un templo de la cultura que conserva obras antiguas de grandes maestros. Por supuesto, también hay que incluir el Palacio de los Duques de Borgoña. Este edificio es ya de por sí un lugar de interés, pero es que su colección de obras de arte es de lo más fascinante. Por lo demás, el Museo Magnin y el Rude completan una buena oferta cultural que tiene otros muchos espacios destacados en una ciudad que vive el arte de forma muy especial.

Dónde dormir en Dijon

El alojamiento no será ningún problema para cualquier viajero que visite Dijon. La ciudad, uno de los grandes destinos de Francia, cuenta con habitaciones de hotel o de hostal para todos los gustos y necesidades, y es que suele concentrar a viajeros de negocios y turistas desde hace años, algo que se deja notar en cualquier de los establecimientos que llenan la localidad.

Transporte

Esta ciudad está perfectamente comunicada con el resto de grandes capitales de Francia, por lo que se puede llegar hasta ella en coche, tren o autobús con total facilidad. Además, la ciudad posee un aeropuerto propio situado a escasos kilómetros de su centro urbano, algo que da la oportunidad de encontrar vuelos desde cualquier parte de Europa para llegar hasta aquí.

Otros datos de interés

Dijon es famosa en todo el mundo por algunos productos que han trascendido sus fronteras. Sin duda, la mostaza es uno de los principales, y es que la que se elabora aquí se encuentra en las mejores cocinas del mundo por su calidad. Otro aspecto de su gastronomía es el marcado por el vino de Borgoña. Estos caldos tienen una fama bien merecida y pueden encontrarse en muchos establecimientos de la ciudad para que el viajero disfrute de ellos.