Creta

La isla de Creta es la más grande de Grecia, y en ella se pueden encontrar los mayores restos arqueológicos de la antigua civilización Minoica. Es una isla que ha sido habitada desde el Neolítico y que no ha formado parte de Grecia hasta el año 1913. Esta se encuentra en el mar Mediterráneo, en su zona oriental. Ha estado vinculada a la mitología griega, con la historia del Laberinto del Minotauro y del rapto de Europa. La isla ofrece un agradable clima mediterráneo y su economía se centra en la agricultura y el turismo.

La ciudad de Chania es una de las principales de Creta y en ella se puede disfrutar de su bello puerto veneciano, el casco antiguo o el Museo Arqueológico, situado en el antiguo monasterio veneciano de San Francisco. En el museo se ofrecen interesantes hallazgos del Neolítico o la Edad del Bronce.

Heraklion es la capital de la isla y el lugar en donde se encuentra el famoso Palacio de Cnosos de la era minoica, en el antiguo yacimiento arqueológico ubicado a las afueras. Otras visitas en la ciudad serían el Museo de Arqueología y el Fuerte Koules. Rethymno es la otra gran ciudad de la isla y en ella se encuentra la Fortezza de Rethymno o la bella Fuente Rimondi.

Una de las actividades más recomendadas en la isla griega es visitar y disfrutar plenamente de sus playas de aguas cristalinas. Se habla especialmente de la playa de Elafonissi, la cual tiene una peculiar arena de color rosa debido al coral de la zona. Otras playas para visitar serían Agia Pelagia, Falassarna o Platanias. Creta también es una isla en la que se realizar muchas rutas de senderismo. Destaca la zona del Parque natural de Samaria, en donde se encuentra la Garganta de Samaria, que puede presumir de ser la más larga de Europa.

El alojamiento en la isla de Creta es muy variado, ya que el turismo es uno de sus grandes motores económicos. El hotel de lujo de cuatro o cinco estrellas es la mejor opción, pero también es posible escoger lugares más económicos como un hostal o algunas acogedora casa rural. La gran mayoría de los hoteles se encuentran concentrados en las tres ciudades principales. Otro tipo de alojamiento en la isla está constituido por las villas y casas, así como por confortables apartamentos.

A Creta se puede llegar en avión, ya que dispone de dos aeropuertos internacionales, uno en Chania y otro en Heraclion. Otra forma de llegar a la isla es coger un ferry en Atenas y disfrutar de un viaje en barco. Dentro de la isla hay transporte público, aunque sobre todo funciona entre las ciudades principales. Es una buena idea alquilar un coche para moverse fácilmente por las zonas menos pobladas, que también son interesantes.

La cocina cretense es de tipo mediterráneo y utiliza ingredientes frescos de temporada, algunos tan conocidos como el aceite de oliva. Hay algunos alimentos muy típicos, como el queso feta. En cuanto a los platos, se deben probar el souvláki, parecido a un kebab con pan de pita o la dolmadakia, que se trata de hojas de parra rellenas de arroz. No hay que olvidar el aliño con salsa tzatziki, de yogur, ajo y pepino. En cuanto a las festividades, hay que destacar la fiesta del vino en Rethimno y Heraclion durante el mes de julio.