Mykonos, la meca gayfriendly

Existen lugares en el mundo de los que, antes de ir, uno ya sabe que va a encontrar un ambiente abierto, tolerante, habitado por personas que viven sin prejuicios, por gentes que respetan para ser respetados. Se trata de lugares que parecen haber sido creados para vivir en completa libertad. La isla griega de Mykonos es uno de esos lugares aparte de ser el lugar con las mejores playas del mar Egeo.

Especialmente importante para la comunidad LGBT, a quienes por sus condiciones sexuales suelen, cuanto menos, importunar en otros sitios, aquí los gays saben que van a poder disfrutar de unos días de vacaciones sin problemas.

Muy recomendable, tanto por la belleza de la isla como por el trato que se dispensa al extranjero, toda Mykonos es blanca y azul, lo que puede hacer llegar a pensar que es un inmenso decorado. Aquí no se hace para nada extraño ver a un paisano, de tanto en tanto, pintar la fachada de su casa con mucha, mucha tranquilidad.

Ornos, Platis Gialos, Psarou, las playas del sur –entre las que también hay que incluir la muy gayfriendly Agrari- son arenales de blancas arenas, esmeraldas playas y mucho gentío, por lo que, si lo que se busca es paz y tranquilidad, habrá que conducirse hacia el norte de la isla. Allí playas como Fokos quedan lo suficiente lejos de la civilización como para mantenerse prácticamente vírgenes.

Y, para cuando cae la noche, y el ánimo pide comenzar con unas copas, lo suyo sería dejarse caer por los cafés y bares con buen ambiente que hay al lado de la playa. Hay cientos y la oferta es la misma: música lounge, tragos, gente y vista panorámica. ¿Algunos nombres? Castro Gay Bar, con vista al mar y música clásica, Gay Bar Elysium (un verdadero ícono del turismo gay en la isla), Montparnasse Gay Bar (un clásico desde 1983), Mantos y Pierros, donde la fiesta no para...¿Te apuntas?