Santorini

El archipiélago de Santorini está formado por islas volcánicas en forma de media luna, situado en el sur del mar Egeo. La historia de la conocida como la Caldera parte del 1600 a. C., cuando al parecer tuvo lugar una gran explosión que acabó con parte de la isla y le proporcionó esa forma de media luna, con la caldera en medio. La capital de la isla es Fira, y otro de sus núcleos importantes es Oia.

Esta isla griega destaca por sus enormes acantilados y por las vistas que hay desde las casas encaladas típicas que se asoman a estos y al mar. Ver la capital, Fira, es uno de los imprescindibles y en ella se pueden destacar sus dos catedrales típicas, una ortodoxa y otra católica. Es ideal perderse por las callejuelas y bajar al puerto viejo, el de Gialos, desde el que se cogen los ferrys para ir a la caldera. Oia es un lugar famoso en la isla, sobre todo por sus bellas puestas de sol, con un Museo Marítimo, ermitas e iglesias. Imerovigli se encuentra junto a Fira y posee la Roca de Skaros, una zona elevada con las mejores vistas de la isla.

En la isla de Santorini hay muchas cosas que hacer, como por ejemplo disfrutar de un viaje en ferry para ver la zona de la caldera y los acantilados. Los viajes en burro se encuentran en varias de las poblaciones, ya que era el medio de transporte de antaño en estos terrenos escarpados. Hay que dirigirse a lugares como Oia para disfrutar de las bellísimas puestas de sol en la isla, que se han convertido en todo un reclamo turístico. Aunque es posible elegir un alojamiento con piscina, lo cierto es que es casi obligado disfrutar algún día de las playas de la isla, como la de Kamari o la de Perissa, siendo esta última la más extensa.

Santorini es una isla muy turística, por lo que es posible encontrar alojamiento en todas las poblaciones. Un hotel con vistas al mar es una de las opciones que más se buscan, en el típico estilo encalado de la isla. Hay alojamientos con buen precio, con la posibilidad de quedarse en un sencillo hostal. En cuanto a la ubicación, es muy variada, con hoteles en la zona superior de los acantilados con vistas al mar y hoteles en la zona inferior a pie de playa.

Hay varias formas de llegar a la isla, en avión, por ferry o en crucero. Dentro de la isla es una buena idea alquilar un coche para moverse con libertad, aunque también hay autobuses y disponen de teleféricos en algunos puntos para ir de las zonas altas a las bajas. Además, hay que probar el transporte más ancestral, el burro, que se ha conservado por su atractivo turístico.

En Santorini se pueden probar platos típicos griegos, como la moussaka, una mezcla de carne, canela, vino y berenjenas. La salsa tzatziki es deliciosa, elaborada con yogur. También son típicas las keftedes, bolas de carne picantes, o el dolmades, un guiso de carne con hojas de vid. En cuanto a las festividades de la isla, estas suelen celebrarse en los meses de verano, siendo las fiestas patronales de Oia, Fira y Perissa en septiembre. En Akrotiri se celebra en agosto la Fiesta de la Metamorfosis.