Roma

Si nos pidieran una lista con la ciudades más visitadas del mundo, Roma estaría en el top 5. La capital italiana rezuma encanto por todos los rincones. Normal si pensamos en que cuenta con miles de años de historia. Por sus calles se ha fraguado la civilización occidental desde época romana, pasando por el Renacimiento hasta fechas más actuales.


Roma es también comida, fiesta, moda, diseño, libros e Historia. Para visitarla bien se necesita una semana, ya que es obligatorio sentarse en sus terrazas y restaurantes para oler el aroma a café o probar la riqueza de sus recetas. ¿Os venís de viaje con nosotros? Aquí van algunas de ideas sobre qué hacer en Roma. En esta ocasión no os recomendamos ninguna excursión, ya que la capital italiana tiene tanto patrimonio y tanto por ver, que podríais pasar un año viviendo en ella y no terminaríais de ver todo lo que tiene que ofreceros.


Los indispensables


Ciudad del Vaticano

Dentro de Roma por haber hay hasta un país: El Vaticano. Es una obligación poner el pie en este pequeño estado, tanto por la importancia histórica como por su valor patrimonial e incluso - para otros muchos- por su valor espiritual. Aquí vive el Papa, la cabeza de la Iglesia Católica en la tierra. Se sea católico o se profese otra religión, la visita a ciudad del Vaticano llega al “alma” de cualquiera. En sus escasas 44 hectáreas se pueden ver obras de arte de tan gran magnitud como la Capilla Sixtina, sita en los Museos Vaticanos. La propia plaza de San Pedro con su Basílica y la cúpula de Miguel Ángel es otra estampa de la que hay que ser testigos en Roma. En el interior de la iglesia y de los museos aguardan también otras piezas clave de la historia del arte como la Piedad de Miguel Ángel o La Escuela de Atenas de Rafael. Hay que pasar por lo menos un día en El Vaticano para poder disfrutarlo bien y sobreponerse a tanta obra que puede llegar a abrumar. Una sugerencia: subid a la cúpula, las vistas son estupendas y más si el día es soleado.


Foro Romano

En otro punto geográfico de la ciudad, en el valle comprendido entre el Palatino y el Campidoglio, esperan las ruinas del Antiguo Imperio Romano, más concretamente las del Foro Romano, lugar de reunión de los habitantes de aquella época. A lo largo de sus siglos de existencia este lugar fue cambiando, conservando siempre su importancia. Los emperadores lo moldeaban a su gusto con ideas nuevas, templos y todo lo que se les ocurría. Hoy en día quedan las ruinas y es muy complicado comprender cómo fue. Para ello os recomendamos que contratéis una visita guiada para que os expliquen los restos que quedan e interpreten para vosotros el lugar. Otra opción que os damos es que antes de viajar veáis algún documental de la historiadora Mary Beard, quien de una manera divulgativa y divertida, os acercará hasta la Roma Imperial.


Coliseo

Junto al foro se levanta el que es quizá el monumento más impresionante de Roma, el Coliseo. ¿Cómo se mantiene en pie? ¿Qué ocurría allí dentro? Pasad el umbral y pasead por sus deambulatorios que os guiarán hasta las gradas desde donde observar la arena y lo que había por debajo. El Coliseo y lo que allí se realizaba han alimentado nuestra imaginación sobre lo sanguinarios que podían llegar a ser los romanos. Por eso al entrar seguro que recordáis películas de gladiadores. Dentro nos podemos hacer una idea de lo grande que era la ciudad en época romana, ya que tenía capacidad para hasta 50.000 personas. Se construyó en el siglo I después de Cristo, así que ha llovido desde que se levantó. Evidentemente es Patrimonio de la Humanidad, al entrar entenderéis rápidamente el porqué.


El Panteón

También de época romana, El Panteón es otro legado de gran importancia que ha llegado hasta nuestro días de la Antigua Roma. Se construyó en 126 después de Cristo, en tiempos de Adriano. Destaca su gran cúpula que ha sido estudiada a lo largo de toda la historia por su grandiosidad. Es más grande que la de la Basílica de San Pedro y mide lo mismo de diámetro que de altura: 43,30 metros. En mitad de la cúpula, construida en su interior con casetones, hay una apertura que deja entrar la luz natural, parece pequeña a simple vista pero mide más de 9 metros (si llueve también cae el agua por allí). En 1870 se convirtió en sagrario de los soberanos italianos. Por eso descansan allí los restos de Vittorio Emanuele II, Umberto I y también de Raffelo Sancio.


Fontana de Trevi

Un rincón muy cinematográfico de la ciudad eterna es la Fontana de Trevi. Eso sí, está prohibido emular a Anita Ekberg en la Dolce Vita, con multas cuantiosas si se hace. Así que aunque os apetezca, no os metáis en la fuente. Lo que sí que podéis hacer es lanzar una moneda en su interior. Dicen que quienes lo hagan volverán a Roma algún día, por si acaso, no cuesta mucho hacerlo. Esta fuente se terminó de construir en 1762 y presenta un claro estilo rococó. Representa al Océano sobre un carruaje en forma de concha, tirado por tritones y caballos marinos. Es un punto de Roma con gran afluencia a todas horas, por eso quizá es mejor ir a primera hora de la mañana si queréis evitar las multitudes. Además ha sido recientemente restaurada por lo que luce de manera especial.


Piazza Navona

Roma está llena de plazas y todas tienen su encanto, pero la Piazza Navona es quizá una de las favoritas de los romanos y visitantes. Hoy en día ocupa las ruinas del antiguo Estadio de Dominiciano. Los que visiten la plaza pueden sentarse a disfrutarla desde sus numerosas terrazas, algo caras. Desde el asiento se pueden observar de lejos la Iglesia de Santa Agnés en Agone y la Fuente de los Ríos. A esta última os aconsejamos que os acerquéis más para verla de cerca. ¿Por qué? Porque esta fuente es una de las obras maestras de Bernini, un ejemplo del mejor Renacimiento Italiano. Cada una de las estatuas representa un río diferentes. ¿Seréis capaces de reconocer al río Nilo, al Ganges, al Danubio y al Río de la Plata? ¡Intentadlo!


Plaza de España

La elegancia romana se deja sentir en esta plaza y en las calles adyacentes llenas de boutiques de moda de las grandes marcas. La Plaza de España, cuyas escalinatas han sido recientemente renovadas, es otra postal de Roma que queremos que no os perdáis. En lo alto de las escaleras descansa la Iglesia de la Trinidad de los Montes, pero lo que más destaca es la fuente que hay a sus pies. Está diseñada por Bernini y da más prestigio a este rincón. En esta zona os recomendamos que tengáis cuidado con las carteristas, ya que pueden aprovechar cualquier descuido.


Gastronomía Italiana para todos los bolsillos

Poco se puede decir de la gastronomía italiana que no se sepa. Es quizá una de las mejores del mundo gracias a sus sabores y a la calidad de sus alimentos mediterráneos.


Helados

Los helados italianos caseros no tienen nada que ver con los que se venden en España. Aquí son más hielo, mientras que allí la nata toma protagonismo. Son cremosos y los podéis encontrar de todo tipo de sabores y durante todas las épocas del año. Avisamos de que enganchan, así que es probable que toméis más de uno durante vuestra estancia. ¿Cuáles son los mejores helados de Roma? Una de las heladerías más conocidas es Giolitti, en Via Uffici del Vicario, cerca del Panteón. Lleva desde 1900 en esto de hacer helados, por lo que maneja bastante bien el arte de prepararlos. También tiene fama y muy buenas críticas la Gelateria Valentino, en Via del Lavatore 96. Nuestro consejo es que os dejéis llevar por vuestra intuición, ya que cualquier heladería puede sorprenderos.


Pizza al taglio

En Roma una costumbre es que se compra pizza al peso. A lo largo de la ciudad hay numerosos locales en los que podéis adquirir un trozo de pizza y pagar únicamente por lo que pesa cada porción. Es una manera de comer algo rápido y barato para poder seguir haciendo turismo por la ciudad sin tener el estómago demasiado lleno.


Un restaurante con solera

En el centro de la ciudad se ubica un restaurante auténtico, donde se sirve la comida en platos de metal. Se trata de la trattoria La Montercarlo, un lugar donde se vivirá una auténtica experiencia romana. La calidad precio es muy buena y es muy barato. Eso sí, siempre está abarrotado por lo que lo mejor es ir con tiempo para coger una buena mesa.


Un café con estilo

En la Plaza de Sant Eustacchio,en la cafetería del mismo nombre, o la Tazza d´oro, en la plaza della Rotonda, se pueden tomar algunos de los mejores cafés de Roma. Eso sí, es mejor tomárselo en barra, ya que si os sentáis el precio subirá notablemente.


Un oasis en plena ciudad

Los jardines de Villa Borghese constituyen un auténtico remanso de paz en mitad de la ciudad. Si os cansáis de tanto turista y monumento, podéis tomar un respiro entre sus árboles. Desde 1903 están abiertos a todos los ciudadanos, así que andaréis sobre muchos pasos romanos en vuestro paseo. Nuestro consejo es que os perdáis y caminéis sin rumbo fijo para descubrir lugares como el Templo de Esculapio, rodeado de un lago artificial, el reloj de Agua de Pincio o incluso el Zoo de Roma. Llegad hasta el mirador de Vila Borghese, desde allí veréis una de las mejores vistas de Roma con la plaza del Popolo debajo con el gran obelisco y la impresionante Iglesia de Santa María del Popolo. Además aquí os ponemos un ejercicio de agudeza visual. En la plaza se ubican Santa María dei Miracoli y Santa María in Montesanto, dos templos aparentemente iguales, pero con varias diferencias. ¿las encontráis?


Un Refugio para gatos

En Roma hay un santuario de gatos en pleno centro que ocupa nada más y nada menos que unas ruinas de gran significación. Se encuentra en el Lago Argentina, donde se pueden observar antiguos templos romanos de época republicana. Hoy en día por allí campan a sus anchas cientos de felinos, cuidados por una asociación que se encarga que no les falte de nada. Igualmente dicha asociación realiza visitas guiadas gratuitas al lugar para ver las ruinas y conocer mejor a sus habitantes. Una curiosidad, en las cercanías fue donde murió asesinado al mismísimo Julio César, en el año 44 antes de Cristo. Esta zona se descubrió en 1920 y os llamará la atención porque está en medio de unas calles con mucho tráfico.


Un barrio con mucho encanto

El Trastévere es un barrio con personalidad propia, muy cerca del centro de Roma. En sus intrincadas calles el tiempo parece detenerse y el ritmo alocado de la ciudad da un poco de descanso al viajero. Perderos por sus calles. Olvidad por un rato el mapa de la ciudad y dejaros llevar por vuestro instinto aventurero. Parad a comer o a tomar un café y después proseguir por los callejones en busca de lugares mágicos, ya que hay muchos. En el Trastévere destaca la Plaza de Santa María del Trastévere con sus cafés y sus monumentos entre los que no hay que perderse su fuente del siglo XV (posiblemente realizada por Bramante), el palazzo San Callisto del siglo XVII; y la Basílica de Santa María en Trastévere. En este lugar se celebran numerosas actividades del barrio entre las que se encuentran espectáculos culturales y mercadillos que se montan durante el día, dependiendo de la fecha.


Campo di Fiori, una zona que no para

Otra zona animada de la ciudad es Campo di Fiori, donde os puede sorprender tanto una manifestación como los puestos de su mercadillo o su marcha nocturna. Aquí durante siglos se realizaban las ejecuciones públicas, de hecho sobre sus piedras se acabó con la vida de Giordano Bruno, a quien se le dedica un monumento a día de hoy en el medio de la plaza. Durante el día el movimiento no para, repleto de personas que buscan comprar fruta, verdura, especias... En los alrededores aún se conservan tiendas tradicionales y talleres de artesanos, por lo que os aconsejamos que os deis una vuelta a ver qué encontráis. Es probable que podáis comprar un regalo de diseño para vuestros familiares o amigos en algunas de las muchas tiendas que se encuentran en calles como Via dei Cappellari. Por la noche, la zona también tiene movimiento, pero de otro tipo, ya que muchos jóvenes disfrutan de esta zona para su ocio nocturno.


Catacumbas romanas

En Roma hay más de 60 catacumbas. Estos lugares están escondidos ya que era donde los primeros cristianos profesaban su fe, cuando esta era perseguida por el Imperio Romano. Es una visita curiosa, que suele gustar a grandes y mayores y que en ocasiones es un poco tétrica. Las más conocidas y a las que os recomendamos que vayáis son las que se localizan en el área de Via Appia Antica y de la Via Ardeatina. Allí podéis elegir entre visitar las catacumbas de San Sebastián, las catacumbas de San Calixto o las de Santa Domitila. 


Hoteles en Roma


Encontrar un hotel en Roma es muy sencillo ya que la Ciudad Eterna disfrutan de una gran oferta de alojamientos gracias a recibir cada año a millones de turistas. Por ello su oferta está muy diversificada y se pueden encontrar desde hoteles de gran lujo exclusivos, a hoteles más normales e incluso pensiones y albergues. Una zona donde se ubican un gran número de hoteles de gama media, cuya relación calidad precio es muy buena es en los alrededores de la estación de Tren de Termini. Nuestro consejo es que miréis allí, ya que además desde este punto salen los autobuses a los aeropuertos y trenes y autocares hacia otros puntos de Italia. Otra buena zona donde alojarse es el propio centro de Roma, cerca de lugares como la Piazza Navona, la Fontana di Trevi o el Panteón, los hoteles en este lugar suelen subir de precio. También hay establecimientos interesantes cerca del Vaticano, en el Trastévere e incluso en Monti (entre Termini y el Coliseo).