El Jardín de los Naranjos - Parco Savello

Una alta atalaya desde la que divisar la ciudad, este es el mirador de Parque Savello. Roma, al estar construida entre colinas, tiene varios miradores –encabezadas por el castillo de San Ángel y el Gianicolo- pero, casi con toda seguridad, pocos de éstos podrán reunir tanto encanto como el pequeño Jardín de los Naranjos (Parco –parque- Savello).

Empapada la atmósfera toda por el embriagador aroma del azahar y enriquecido el paraje con una suerte de balcón que mira sobre la ciudad, el paseo por este idílico paraje se hace entre bellas basílicas, senderos y estatuas, sumergido en un ambiente en el que simplemente se bebe el verdadero placer de la tranquilidad más absoluta.

El Jardín de los Naranjos es de esos lugares que realmente merecen la pena ser visitados pero que casi nadie visita cuando viaja a una ciudad, como es el caso de Roma, de la que se han visto tantas imágenes hermosas que siempre quedará alguna fotografía por visitar… antes de visitar las no fotografiadas. Por eso merecerá la pena acordarse de este jardín en la próxima visita a Roma. Las basílicas y estatuas que encontraremos en nuestro trayecto, nos completan un panorama de verdadero ensueño que disfrutaremos como muy pocas veces lo hemos podido hacer. Ah! un consejo para los fumadores: mejor aparcar el vicio aquí. No es que esté prohibido encender un cigarro, pero de hacerlo se le hurtará al sentido del olfato de un verdadero placer.