Tepotzotlán

Perteneciente el estado de México y situado a menos de 40 kilómetros de Ciudad de México, Tepotzotlán es uno de los hermosos pueblos mágicos mexicanos. Desde muy temprano por la mañana, en este pueblo vibran colores, música y aromas que emanan del mercado de artesanías, con sus puestos llenos de maravillas. Antiguamente esta zona estuvo poblada por los otomíes, que fueron dominados por el señorío de Cuautitlán con sus culturas teotihuacana y chichimeca. A partir del año 1519, con la llegada de los españoles, el poblado pasó a ser una dependencia del Convento de San Francisco de Cuautitlán y, más tarde, fue cedido a los jesuitas. Hoy es un destino que atrae a viajeros de todas partes del planeta. 

Qué ver en Tepotzotlán

El atractivo más destacado de este singular pueblo es el Museo Nacional del Virreinato, ubicado en el antiguo Colegio e Iglesia de San Francisco Javier. La construcción de estos majestuosos edificios de estilo churrigueresco barroco fue iniciada por los jesuitas en el año 1580. Junto a la iglesia de San Francisco Javier se descubre la iglesia de San Pedro Apóstol, con su atrio de estilo neoclásico. Estos monumentos flanquean la gran plaza principal de la ciudad, que aparece repleta de restaurantes y tiendas de artesanías. Otra impresionante construcción de esta localidad es el Acueducto de Xalpa o Arcos del Sitio, un monumental acueducto que transportaba el agua desde el río Oro hacia el pueblo.

Qué hacer en Tepotzotlán

Además de visitar los monumentos más importantes del lugar, es un buen plan perderse por sus calles para descubrir rincones fascinantes, y comer en el mercado municipal. Si se llega en diciembre, es casi obligatorio asistir a las pastorelas, unas representaciones teatrales en verso que desbordan de tradiciones. Otra de las grandes atracciones de la región es el parque ecológico Xochitla, que invita a realizar varias actividades excelentes para compartir en familia. Allí hay preciosos jardines, un área de descanso, una ciclopista y un restaurante de cocina típica mexicana. Asimismo, a 14 kilómetros del centro del pueblo se encuentra el parque ecoturístico Laguna de Zumpango, ideal para ir con niños y para disfrutar del relax.

Qué tipo de alojamiento hay en Tepotzotlán

La oferta de alojamiento de la ciudad es muy variada. Es posible alojarse en hoteles de 4 estrellas, algunos situados a menos de 8 kilómetros del centro urbano, que disponen de piscina, gimnasio y centro de negocios. También hay hoteles de esta categoría ubicados en el céntrico distrito de San Martín, muy oportunos para quienes desean explorar la ciudad a pie. Otra opción es alojarse en alguno de los hoteles de 3 estrellas del lugar, muchos de los cuales combinan tradiciones con modernidad y otros son absolutamente contemporáneos. Las alternativas de alojamiento se completan con encantadores hoteles boutique, con lujosos resorts con spa cercanos al centro y con hostales modernos y acogedores, próximos a las principales atracciones. 

Cómo llegar a Tepotzotlán y moverse por la ciudad y la región

Desde el exterior de México, la mejor idea es llegar en avión hasta el aeropuerto internacional de Ciudad de México. Desde allí es posible acercarse a la ciudad en 45 minutos en coche por la autopista Querétaro-México, o en la línea 5 de metro hasta la terminal de autobuses para completar el traslado en los autobuses de ETN, TAP, Ovnibus y otras compañías. De todas formas, para sacar más partido de la estancia en la región conviene alquilar un coche. 

Otros datos útiles para organizar el viaje

El clima en Tepotzotlán es templado y sus temperaturas más bajas se dan en enero, cuando promedian los 12 °C, y las más altas se observan en mayo, cuando se observa una media de 18 °C. La moneda de uso es el peso mexicano, y es recomendable disponer de algo de efectivo para poder hacer compras en mercadillos de artesanías y puestos de comidas. Sus propuestas gastronómicas incluyen el arroz verde con plátanos fritos, los chiles tolucos y exóticos platillos preparados con chapulines, caracoles y escamoles hechos a base de huevos o larvas de hormiga. Además, en el mercado local se pueden saborear "antojitos", como quesadillas rellenas de flor de calabaza, setas guisadas con carne o pollo y hongo cuitlacoche, mole poblano, carnitas, mixiotes y pambazos.