​Xilitla

​Xilitla se encuentra en el punto más alto de la Huasteca Potosina, y sus escenarios incluyen una vegetación exuberante, agua que cae a las pozas desde las alturas, cuevas fantásticas y construcciones surrealistas, que sorprenden a todos los visitantes. En primavera este asombroso destino de San Luis de Potosí, México, se llena de mariposas que le aportan aún más belleza y color. Fundado en el año 1550 por los monjes de la orden de San Agustín, en este pueblo mágico el aire tiene olor al café que secan muchos de sus habitantes, quienes conservan vivas sus raíces náhuatl y tének.

Qué ver en Xilitla

El lugar más sorprendente de este destino mexicano es, sin duda, el Jardín Escultórico Las Pozas. Se trata de un complejo arquitectónico creado desde 1962 por el poeta inglés Edward James, y sus estructuras se funden con la impresionante naturaleza del lugar. En esta zona se puede visitar también el ex convento de San Agustín, que ha sido restaurado recientemente, es posible contemplar el castillo de Edward James y también admirar la cascada de Los Comales, donde el agua cae desde 36 metros de altura sobre una estructura cubierta de comales, que es también una creación del poeta.

Qué hacer en Xilitla

El centro de la ciudad ofrece una atmósfera apacible, aunque suele llegar una gran cantidad de turistas durante todo el año. Al recorrer las calles se puede apreciar el estilo de vida sencillo de sus habitantes, y también pequeñas tiendas de todo tipo. En la plaza principal, centro de reunión de los lugareños, se puede visitar la iglesia de San Agustín y realizar compras en un mercadillo callejero. Los domingos por la tarde se organiza una "huapangueada" en el Jardín Hidalgo, y en estas reuniones se unen lugareños y visitantes para bailar, cantar y recitar versos huastecos al son de la música de guitarras, violines y arpa. Además, en esta localidad se organizan salidas para practicar deportes de aventura, como el rafting, y es posible llegar hasta la comunidad de El Jobo, que está a unos 15 minutos en coche, para practicar rápel. También es un buen plan visitar las grutas de Xilo, hogar de murciélagos donde el agua ha labrado estalactitas, estalagmitas y estalagnatos a través de miles de años.

Dónde dormir durante una estancia en Xilitla

Quienes desean alojarse en el centro de esta singular localidad de México pueden hacerlo en distintos tipos de hoteles y hostales, sencillos pero confortables y con atmósfera familiar. Existen varios hoteles de 3 estrellas situados a pocos minutos a pie de la plaza principal y el Jardín Hidalgo, donde es posible reservar alojamiento en habitaciones con baño privado y aire acondicionado. Además, hay hoteles de 4 estrellas en pleno centro con restaurante propio que prestan una serie de servicios, entre ellos cambio de moneda, aparcamiento y traslados. La mayor parte de estos alojamientos, inclusive muchos de los hostales, ofrecen conexión Wifi.

Cómo llegar a Xilitla y moverse por la región

La manera más habitual de llegar a este pueblo es volar con destino al aeropuerto de Tampico y, desde allí, completar el viaje en los autobuses, llamados camiones en México, de la compañía Vencedor. El viaje dura unas 5 horas. Otra opción es recoger un coche de alquiler en el mismo aeropuerto, salir de la terminal para tomar por la carretera 70 y luego enlazar con la carretera 85 hasta llegar a destino, traslado que se puede realizar en 3 horas y 30 minutos.

Otros datos útiles para preparar el viaje

Para disfrutar de los atractivos de Xilitla y los alrededores es recomendable llevar zapatos cerrados cómodos, repelente de insectos y ropa ligera, a menos que se viaje durante el invierno. También conviene disponer de pesos mexicanos, que se pueden cambiar en el aeropuerto y, si se viaja con niños, la mejor opción es moverse en coche de alquiler. La comida es sabrosa y variada, y ofrece alternativas de la cocina tradicional regional y platos nacionales e internacionales. Los más típicos son las enchiladas huastecas con cecina, la barbacoa de res, las carnitas, los chicharrones y los bocoles zacahuil, además de postres como el dulce de chayote.