Valle de Tena

Quienes buscan hoteles y apartamentos emplazados en el Valle de Tena, que se extiende por la comarca del Alto Gállego en Huesca, aspiran a disfrutar de unos días rodeados de naturaleza. Una pareja que planea un viaje especial encuentra hoteles de lujo, con servicios de balneario, zonas deportivas, golf y entornos de alta categoría. El Valle de Tena es perfecto, incluso, para acudir en soledad e instalarse en establecimientos rurales con vistas magníficas al Pirineo. Los estudios y apartamentos de uno, dos o tres habitaciones del Valle de Tena despliegan múltiples alternativas para familias y grupos; incluso varios de ellos admiten mascotas. Los deportistas que llegan a la zona para practicar escalada, esquí, ciclismo de montaña, rafting o travesías exigentes encontrarán hoteles de una a cuatro estrellas con aire desenfadado, que ofrecen divertidos planes de animación, o apartamentos que permiten almacenar accesorios deportivos, algunos con piscina y servicio de comidas y cenas con platos típicos aragoneses. A la gama de hoteles y apartamentos del Valle de Tena se añaden distintas casas de huéspedes, bungalows y campings con todos los servicios destinados al confort.   La cercanía a cimas de más de 3000 metros de altura como el Balaitus, el Gran Facha o el Argualas, favorece que el deporte estrella en el Valle de Tena sea el esquí. Es posible alojarse en hoteles o apartamentos emplazados cerca de las estaciones de Panticosa o Formigal, que en invierno prodigan kilómetros de nieve. El senderismo, el trekking o el ciclismo encuentran sus mejores días en primavera y otoño, pues la extensa red de rutas está en condiciones estupendas. En verano el saludable ambiente del Valle de Tena invita a divertirse en ríos excepcionales, principalmente el Gállego, para practicar barranquismo y otras actividades de vértigo, o amenas actividades en familia. Otra alternativa la ofrece el embalse de Búbal, en Biescas, donde se viven tranquilas horas de navegación a vela. La temporada veraniega concentra diversidad de festivales en el Valle de Tena, aunque todo el año llegan turistas a visitar sus bucólicos pueblos, con sus conjuntos arquitectónicos propios del Alto Aragón, salpicados entre peñas, bosques y lagos.