​Tróia

​Tróia es un magnífico lugar de vacaciones situado en la freguesía de Carvalhal, en el distrito portugués de Setúbal. La zona pertenece al municipio de Grândola y ofrece a sus visitantes uno de los arenales más extensos de Portugal. El estuario del río Sado se localiza al este de la península, el océano Atlántico al oeste y la ciudad de Lisboa a pocos kilómetros de distancia. El área conserva aún restos evidentes de civilizaciones como la fenicia y la romana, pudiéndose visitar espacios tan interesantes como una instalación de salazón de pescado que data del siglo I. En la actualidad la península ocupa un enclave turístico importante al que se accede en ferry desde Setúbal y donde es posible llevar a cabo sugerentes actividades al aire libre.

Los turistas encontrarán en Tróia numerosos lugares de interés, como sus playas kilométricas y espacios arqueológicos que datan de la época romana. La playa de Soltroia y la de Bico son las más populares y ofrecen a sus visitantes espacios para jugar al fútbol o al voleibol, además de estar equipadas con duchas y hamacas y sombrillas de alquiler. Los amantes de la arqueología encontrarán en el margen izquierdo del río Sado unas ruinas romanas consideradas Monumento Nacional. El yacimiento es un reflejo de la producción de conservas de pescado que se llevaba a cabo desde el siglo I hasta el VI y que además ofrece otros rincones significativos como casas, zona de baños termales y un cementerio con diversas sepulturas. La península dispone también de impresionantes ejemplos naturales como la Reserva Natural do Estuario do Sado y el Parque Natural da Serra da Arrábida. El puerto pesquero de Carrasqueira está construido sobre palafitos y se convierte en un lugar de obligada visita.

En la península de Tróia pueden llevarse a cabo entretenidas y diversas actividades acuáticas como vela y windsurf. Además, los visitantes descubrirán en la zona uno de los mejores campos de Golf de Europa, diseñado por el arquitecto Bobby Jones y perfectamente integrado en el resto del paisaje. Los paseos en barco permiten divisar delfines y para observar aves lo mejor es la Reserva Natural do Estuario do Sado. Si lo que se quiere es degustar los deliciosos manjares de la gastronomía local, se aconseja visitar las zonas donde se ubican las playas de Pego, Comporta y Carvalhal. Badoca Park ocupa un espacio familiar ideal para ver todo tipo de animales exóticos así como otras especies que viven al aire libre. Otros rincones de interés son el acantilado de arenisca de la laguna Melides y la Reserva Natural das Lagoas de Santo André e da Sancha.

Los alojamientos más habituales que suelen encontrarse en la península de Tróia son hoteles y apartamentos turísticos muy lujosos. La mayoría de complejos se localizan junto a las playas y casi todos incluyen piscina y servicios de alta calidad durante todo el alojamiento. Asimismo, los turistas pueden encontrar un hotel u hostal más sencillo así como casas rurales cerca de los parques naturales.

Para acceder a la zona de Tróia es necesario el traslado en ferry desde la localidad de Setúbal, ubicada a unos siete kilómetros de distancia. La frecuencia de paso de los barcos es de aproximadamente quince minutos, permitiendo embarcar un coche, por lo que es recomendable alquilar un vehículo si se prefiere total autonomía para moverse por la península. Lisboa se ubica a aproximadamente 130 kilómetros del área turística.

Tróia puede visitarse durante cualquier época del año al ofrecer un clima muy agradable con temperaturas suaves. En verano se lleva a cabo el popular Festroia International Film Festival. Su conocido campo de golf es punto de encuentro para la celebración de distintas competiciones nacionales e internacionales.